Un robot, una rodilla biónica o un meteorito: los objetos perdidos más curiosos en los aeropuertos
Coger un vuelo puede ser un momento muy estresante para muchos, por lo que es habitual que algunos pasajeros en España se olviden de algunas de sus pertenencias tanto en el avión como el aeropuerto. Lo más habitual es que se dejen la documentación, alguna mochila u otros enseres de pequeño tamaño, pero la realidad es que hay quienes pierden otros objetos mucho más curiosos que llaman mucho la atención.
En el tercer informe anual elaborado por Unclaimed Baggage sobre los objetos perdidos en Estados Unidos se puede comprobar que hay quienes se han dejado auténticas rarezas en sus equipajes, desde robots hasta partes de un meteorito, pasando por reliquias históricas. Este centro de objetos perdidos situado en Scottsboro, Alabama, se dedica a poner a la venta estas pertenencias que nadie reclama, aunque quizás estas sean un poco más difíciles de vender debido a su singularidad.
Los objetos más raros encontrados en los aeropuertos
El objeto más raro que se encontró el año pasado fue un robot totalmente articulado con motores y control eléctrico, muy usado en industria. Siguiendo con la ‘robotización’, alguien también tuvo el descuido de perder una rodilla biónica, y es que esta prótesis de metal apareció en la maleta de un pasajero; eso sí, parecía que estaba poco usada o que incluso estaba todavía en fase de pruebas, pero no deja de resultar curioso.
Otro viajero perdió unos dientes de diamantes y oro de 10 quilates, por lo que extravió un objeto de gran valor económico, pero aún más extraño el trozo de meteorito que no reclamó un pasajero. Según el informe, este pedazo de cuerpo estelar data del año 1576, según la documentación que iba en la maleta, y se trataba de un objeto coleccionable.
También hubo quien perdió un par de ‘fire poi’, que se utiliza para hacer malabares con fuego, así como un lingote de oro procedente de Australia. Otro de los objetos más curiosos que se han encontrado en los aeropuertos de Estados Unidos ha sido un par de espadas samuráis, probablemente pertenecientes a algún coleccionista, así como un traje completo de apicultor que alguien llevaba en su equipaje.
Por último, también se encontró un juego de palos de golf chapados en oro, probablmente de algún acaudalado millonario, que estaban hechos por una prestigiosa empresa de Japón y eran de edición limitada, además de un ‘teak didgeridoo’, un instrumento musical ancestral de los aborígenes de Australia.