Ruta por los doce destinos de la Red de Pueblos de Película: de Juegos de Tronos a la última de los Javis

Cámaras, luces y acción. España se transforma en un gigantesco escenario de película con la Red de Pueblos de Película, un proyecto que agrupará municipios de todo el país cuyas calles, plazas y paisajes han brillado bajo los focos de grandes historias como Juego de Tronos o La casa de papel e incluso han salido en videojuegos y anuncios populares.

De Cantabria a Almería, pasando por Burgos, Huesca, Barcelona o Girona, cada pueblo y ciudad se convierte así en un destino cinematográfico, donde los visitantes pueden recorrer los mismos escenarios que han cautivado a millones frente a la pantalla. Aunque proyecto no solo busca atraer al turismo, sino también poner en valor el patrimonio cultural y arquitectónico de España.

A través de la Red de Pueblos de Película, se fomentará la conservación de espacios históricos, al mismo tiempo que se dinamiza la economía local con actividades relacionadas con el séptimo arte, visitas guiadas, talleres y festivales.

Ruta por los 12 pueblos de la Red de Pueblos de Película

La Red de Pueblos de Película arranca con una selección de doce pueblos españoles que ya forman parte de esta iniciativa:

Alfoz de Lloredo (Cantabria) ha servido de escenario para películas como 17, El color de las nubes o Altamira, aprovechando sus playas, acantilados y entornos naturales que aportan una estética luminosa y auténtica al audiovisual.

Ayna (Albacete) es un icono del cine español gracias a Amanece, que no es poco, cuyo rodaje marcó para siempre la identidad del municipio. Sus paisajes montañosos y su atmósfera singular lo mantienen como un destino de culto para los amantes del cine.

Bielsa (Huesca) fue una de las principales localizaciones peninsulares de Palmeras en la nieve, donde se rodaron varias escenas aprovechando sus paisajes naturales sin necesidad de decorados. El rodaje movilizó a más de 70 actores, 250 técnicos y unos 2.200 extras, incluyendo a más de un centenar de figurantes locales en el valle de Pineta.

Cardona (Barcelona) destaca por el imponente castillo que enamoró a Orson Welles, quien rodó allí Campanadas a medianoche, donde se filmaron escenas que representan alrededor de media hora de metraje de la película. La fortaleza y sus dependencias, como la Torre de la Minyona y la Colegiata de Sant Vicenç, sirvieron para recrear la Inglaterra medieval del siglo XV.

Comillas (Cantabria) cuenta con un legado fílmico variado que incluye la comedia Primos, La herencia Valdemar y el reciente rodaje de La bola negra, de los Javis. Su mezcla de arquitectura modernista, costa y patrimonio histórico ofrece un abanico visual muy versátil para distintos géneros.

Covarrubias (Burgos), aunque sin rodajes recientes destacados, forma parte de la red por su estrecho vínculo con el imaginario cinematográfico y su relación con el mundo del western. El municipio acoge el Museo Carlo Simi, dedicado al famoso escenógrafo de muchas películas de Sergio Leone, y su patrimonio medieval convierte a sus calles y plazas en un escenario ideal para narrativas históricas y ambientaciones de época.

Loarre (Huesca) es célebre por el Castillo de Loarre, uno de los mejor conservados del románico europeo y protagonista de películas como El reino de los cielos o Irati. Su silueta monumental es una de las más reconocibles en el cine rodado en España.

Malpartida de Cáceres ganó relevancia internacional cuando Los Barruecos, con sus formaciones graníticas y estanques, sirvieron como escenario para la espectacular batalla ‘The Spoils of War’ de Juego de Tronos. Durante más de veinte días de rodaje se utilizaron extras, caballos y efectos especiales, aprovechando al máximo el paisaje natural sin necesidad de decorados.

Santo Domingo de Silos (Burgos) es una referencia cinematográfica mundial gracias al cementerio de Sad Hill, donde se filmó el duelo final de El bueno, el feo y el malo. La recuperación del lugar lo ha convertido en un espacio mítico para los fans del spaghetti western.

Tabernas (Almería) es la cuna del western europeo. Su desierto ha acogido desde producciones clásicas hasta blockbusters como Indiana Jones, además de series recientes. Su paisaje árido y cinematográfico sigue siendo uno de los más solicitados del país.

Torrelaguna (Madrid) ha sido escenario de Todos lo saben, la película de Asghar Farhadi con Penélope Cruz y Javier Bardem. Su casco histórico y su estética castellana lo convierten en un decorado perfecto para dramas contemporáneos.

Tossa de Mar (Girona) saltó al imaginario cinematográfico internacional con Pandora y el holandés errante, y más recientemente con What About Love. Su combinación de murallas medievales y calas mediterráneas ofrece una imagen poderosa y muy fotogénica para el cine.