¿Qué derechos tienen las embarazadas en los aeropuertos?

Volar ya es de por sí toda una odisea para cualquier persona en España, ya que el proceso de llegar al aeropuerto, facturar el equipaje, pasar los controles de seguridad y encontrar la puerta de embarque es bastante estresante… pero si encima se está embarazada, viajar en avión se convierte en una experiencia sumamente complicada, aunque hay algunos derechos que tienen y que pueden ayudarlas a pasar el proceso de manera más sencilla.

Aunque no se trata de grandes gestos ni de medidas que pueden cambiar la vida de las embarazadas al volar, sí que son buenas para reducir el estrés a la hora de coger un avión mientras se está esperando un bebé. Estas medidas, recogidas por Euronews, son desconocidas para la mayoría de pasajeros, aunque hay que tener en cuenta que suelen cambiar según la compañía aérea con la que se vuela.

¿Qué servicios tiene una embaraza al subirse a un avión?

Una de las medidas más habituales que llevan a cabo las aerolíneas con las personas embarazadas es dejar que se coloquen en las filas prioritarias o las que no son de clase turista al hacer la facturación, ya que están conformadas por menos personas y pueden estar mucho más cómodas; además, en los aeropuertos con filas familiares, también pueden utilizarlas para que estén mucho más tranquilas.

Muchos aeropuertos, tanto de España como de Europa, suelen llevar a cabo esta medida para las personas embarazadas, y si no, siempre se le puede pedir ayuda a uno de los trabajadores del aeropuerto. Además, si así lo desean, pueden no tener que pasar por el escáner corporal del control de seguridad (aunque es completamente seguro tanto para la madre como para el bebé) y ser sometidas a un método alternativo de cacheo; de hecho, todos los ciudadanos de la Unión Europea (UE) también pueden solicitar este registro privado.

Como es lógico, una persona embarazada tiene problemas de movilidad, por lo que, si así se desea, se puede pedir a la aerolínea con la que se va a volar que acuda asistencia para ayudarla a moverse por el aeropuerto, siempre 48 horas antes de que el avión despegue del aeropuerto de origen, y especialmente si se sienten náuseas u otros síntomas. Por último, quienes estén esperando un bebé también podrán volar sin certificado médico hasta la semana 28 de embarazo, y además también pueden viajar con su acompañante a su lado totalmente gratis tras las últimas medidas aprobadas por la UE.