La mejor playa del mundo es un paraíso escondido en uno de los destinos más paradisíacos

El turismo de playa es uno de los grandes elementos del sector, y es que son millones de personas las que aprovechan sus esperados días de vacaciones para relajarse en un idílico arenal. Casi todos los viajeros sueñan con descansar en algunas de las playas más paradisíacas del mundo, y la mejor de todo el planeta según ‘World’s 50 Best Beaches’ está a miles de kilómetros de España, en concreto en el Sudeste Asiático.

La lista anual que establece los arenales más impresionantes del globo terráqueo ha seleccionado la playa de Entalula, en Filipinas, como la mejor de todo el mundo. El año pasado ocupó la segunda posición por detrás de la Cala Goloritzé, en Italia, pero en esta ocasión ha desbancado al enclave de Cerdeña y se ha coronado como la más espectacular que se puede visitar en este año 2026… y razones, desde luego, no faltan.

La playa de Entalula, en Filipinas, es la mejor del mundo

La playa de Entalula se ubica en la diminuta isla del mismo nombre que se encuentra a poca distancia del municipio de El Nido, una de las grandes poblaciones de la isla de Palawan. Como se define en la propia página web de ‘World’s 50 Best Beaches’, este arenal de Filipinas es «uno de esos lugares que tienes que ver para creer», y es que este tesoro natural parece más un lugar de fantasía que un sitio real.

A pesar de tener apenas 700 metros de largo, esta playa de arena blanca bañada por aguas cristalinas se asemeja a un lugar de película gracias a los altos y afilados acantilados de piedra caliza que la ‘protegen’ y de la frondosa vegetación que la circunda, creando uno de los puntos «visualmente más impresionantes de la región y del mundo».

Además, la playa de Entalula tiene menos visitantes que otros enclaves similares cercanos, lo que hace que la tranquilidad sea aún mayor, tanto si se está tumbado en la fina arena como si se está dando un chapuzón en sus aguas límpidas. Eso sí, solo se puede llegar a ella en barco, pero ese difícil acceso también implica que la paz sea inquebrantable en ella y se pueda disfrutar al máximo de este paraje de ensueño.

La mejor época para viajar a este extraordinario arenal es entre los meses de diciembre y abril, cuando la temporada de tifones y huracanes todavía no ha llegado y cuando las temperaturas son agradables; asimismo, si se tiene la suerte de que el viento no sople de manera intensa, la experiencia es todavía más inolvidable.