La joya gótica de los Cárpatos rumanos con atmósfera alpina y bosques donde se pueden ver osos

Rumanía no es uno de los destinos más visitados, pero sí de los más interesantes y acogedores de Europa. Sus atractivos abarcan monasterios que nos trasladan a la Edad Media, castillos de cuento, espacios naturales únicos y tradiciones tan antiguas como diversas. Y aún así, muchos turistas se saltan este país que se ha forjado sobre una multitud de leyendas e influencias culturales y que tiene mucho que ofrecer. Si en tu próximo viaje fuera de España te apetece descubrir alguna de las maravillosas joyas que atesora a lo largo y ancho de su territorio, además de visitar Sibiu y Sighisoara, te animamos a que no pases por alto Brasov, una ciudad rodeada por bosques y con fortificaciones escondidas entre sus calles que seguro te robará el alma.

La colorida Piata Sfatului

Situada en el centro de Rumanía, en pleno corazón de Transilvania, Brasov tiene los aires de pequeña ciudad que ha logrado escapar al paso del tiempo. Nada más adentrarte en esta villa medieval quedarás cautivado con sus animadas callejuelas de atmósfera alpina y un despliegue de arte que te dejará sin palabras. Pero sobre todo hay un lugar al que no podrás resistirte: su enorme plaza central donde se encuentran palacios y coloridas casas que datan de los siglos XIX y XX. Reconocidos como monumentos históricos, el más importante: la Casa Sfatului, del siglo XV, que da nombre a la plaza que también acoge numerosas terrazas.

Una de las calles más estrechas de Europa

Desde esta plaza como punto de partida toca sumergirse en las laberínticas calles del centro histórico, sin prisas y muy atentos para no perderse nada. Muchas de estas callejuelas conducen hasta placitas con imponentes edificios e iglesias a las que para acceder hay que cruzar un patio y otras que permanecen medio escondidas tras una sencilla puerta. Recorriendo la zona llegarás hasta la Strada Sforii, que es una de las calles más estrechas de Europa.

La Iglesia Negra

Verás que en Brasov hay numerosas iglesias, pero la más emblemática es la Iglesia Negra, llamada así por el color de sus muros debido a un incendio en el siglo XVII que además destruyó parte de la ciudad. Data del siglo XIV y se encuentra en la Plaza del Ayuntamiento. Y no solo se puede considerar el símbolo de Brasov, también es una de las construcciones de arquitectura gótica más importantes de Rumanía. Y una curiosidad: en su interior podrás ver una de las mayores colecciones de alfombras orientales de Europa.

Las puertas de la antigua muralla

De la que era la antigua muralla de Brasov se mantienen dos puertas y están cerca una de la otra. La de Schei (una reconstrucción del siglo XIX de la original) es la entrada al barrio del mismo nombre. La otra es la Puerta de Santa Catalina, de época medieval y aspecto de cuento de hadas, antiguamente daba acceso a la ciudad y fue financiada por el gremio de los sastres. Está coronada por cuatro pequeñas torres.

El barrio de Schei

Cruzando la puerta de Schei te adentrarás en una zona de empinadas callejuelas que conducen hasta la Plaza Unirii, un lugar donde no debes pasar por alto la bonita iglesia de San Nicolás, en la que se mezclan los estilos bizantino, gótico y barroco y que está considerada una obra maestra de la arquitectura.

El Monte Tâmpa

Brasov se fundó en el siglo XIII a los pies de este monte que es el mirador perfecto para disfrutar de la mejor panorámica de la ciudad vieja. Para ello te recomendamos coger el teleférico que te sube hasta lo alto, aunque los más deportistas pueden optar por subir a pie por un sendero y se tarda aproximadamente una hora.

Avistamiento de osos en los alrededores

De Brasov hay que destacar su patrimonio arquitectónico, pero sus atractivos abarcan mucho más. Y es que la ciudad cuenta con otra sorpresa que incentiva aún más el viaje: en los bosques cercanos de los montes Cárpatos se encuentra una de las mayores poblaciones de osos de Europa. Hay visitas guiadas para verlos en libertad, eso sí, acompañados de guardabosques que ofrecen todas las medidas de seguridad.

Dos interesantes visitas cerca de Brasov

Y aunque hay mucho que ver en esta preciosa ciudad rumana, si te apetece seguir haciendo una excursión por la zona, no te pierdas la iglesia de Prejmer, una de las mayores iglesias fortificadas de Europa. Está a solo 17 kilómetros de Brasov y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Y también a tan solo 20 kilómetros y en lo alto de una montaña de los Cárpatos se encuentra la fortaleza de Rasnov, que tras ser abandonada en el siglo XVIII tras un incendio y un terremoto ha sido recientemente restaurada recuperando toda su grandiosidad y esplendor. Rodeado de inmensos bosques y cercada por una muralla de cinco metros de altura, en el interior de esta ciudadela del siglo XIII se mantienen viviendas de época, una escuela y una capilla. Además cuenta con un museo de arte medieval que alberga muebles antiguos y utensilios de tortura.