La joya de Moravia: coloridas casas renacentistas y la plaza central más bella de la República Checa
Cuando pensamos en la República Checa, lo primero que nos viene a la cabeza es Praga, una ciudad que con su magnetismo y belleza tiene el poder de eclipsar a todas las demás. Sin embargo, más allá de su magnífica capital, este país sigue siendo un gran desconocido para muchos turistas de España. Y eso que en un territorio relativamente pequeño acumula verdaderos tesoros en forma de magníficos castillos medievales, parques naturales o ciudades antiguas y tan increíbles como Telč, una pequeña joya renacentista que se encuentra escondida en el corazón de Moldavia del Sur y que seguro te va a sorprender por la cantidad de belleza que acumula en tan poco espacio.
Un pequeño casco histórico lleno de belleza
Es imposible no caer rendido ante la extraordinaria belleza y autenticidad del centro antiguo rodeado de canales. Las casas burguesas, las coloridas fachadas o el castillo-palacio renacentista convierten a Telč en una de las estampas más fascinantes de la República Checa. Patrimonio Mundial de la UNESCO, en tan poco tamaño este rincón checo recrea un ambiente tan fascinante que parece rescatado de un cuento de hadas.
La plaza de Telč, una de las más bellas de Chequia
En el corazón del casco histórico se encuentra esta gran plaza alargada que por su belleza ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. De altos edificios burgueses con coloridas fachadas, cuenta también con soportales que albergan pequeños comercios y cafés donde sentarse y disfrutar de esta atmósfera de cuento. Las viviendas son origen medieval, pero destacan por sus decoraciones renacentistas y barrocas.
Y aunque las casas son lo que más llama la atención, también aquí se encuentra la iglesia barroca del Santísimo Nombre de Jesús, el Ayuntamiento, la columna de la peste, también de estilo barroco, y un par de fuentes, una renacentista y dedicada a Santa Marketa, y la otra barroca, representando al dios griego Sileno.
El palacio renacentista
Dominando el casco histórico se encuentra este castillo-palacio que es sin duda otro de los grandes atractivos turísticos de la localidad. De origen gótico, en el siglo XVI fue transformado en una elegante residencia renacentista por el duque Zacarías de Hradec, un enamorado del estilo italiano de la época.
Del interior destaca el enorme Salón Dorado con sus artesonados finamente decorados, la Sala de Caballeros y la biblioteca. También se pueden visitar distintas estancias de los últimos habitantes del palacio donde se mantiene una colección de ropa histórica y variados accesorios. Y todavía queda más, porque el exterior del castillo cuenta con un hermoso jardín, creado entre los siglos XVIII y XIX en estilo inglés y con una exuberante vegetación.
El mejor mirador de Telč
Junto al palacio se encuentra la iglesia medieval del Espíritu Santo que cuenta con una torre adosada que se construyó para vigilar la ciudad. La fundación del templo se remonta a los orígenes de Telč, aunque su aspecto actual es del siglo XV y el claustro y el órgano de época barroca (XVIII). Pero el monumento más antiguo de Telč es esta torre de casi 50 metros de altura, desde la que podrás disfrutar de una bonita panorámica con la belleza renacentista de los edificios color pastel. Se puede acceder a la torre desde una escalera exterior de madera.