El pueblo de Teruel con un espectacular santuario y un castillo medieval en lo alto de una colina

A pesar de contar con algunos de los cascos históricos más bellos de nuestro país, Teruel sigue siendo una de las grandes desconocidas. Y aunque Albarracín se lleva todos los elogios, en esta provincia se encuentran también otras joyas que sería un error no reinvindicar como destinos de primera a la hora de planificar una relajada escapada. Uno de estos lugares que merece cien por cien la pena es La Fresneda, una villa de la Comarca del Matarraña que por su rico patrimonio y encanto medieval está incluida en la asociación de los Pueblos más bonitos de España.

Un casco histórico medieval muy bien consevado

Ya antes de llegar, la belleza de esta villa turolense se vislumbra desde lo lejos con el perfil de su viejo castillo centerario en todo lo alto. Su valioso casco antiguo invita a descubrir las huellas de un pasado que parece mantenerse intacto como si no hubieran pasado los siglos. Adentrarse entre sus estrechas callejuelas permite descubrir una arquitectura tradicional muy bien conservada, pero también podemos observar el esfuerzo e interés de este pueblo por preservar su forma de vida.

Nada más entrar al pueblo y en una de sus plazas encontramos la Capilla del Pilar con su bonita fachada barroca. Y una de las zonas que te recomendamos no pasar por alto son las calles perpendiculares a la Calle Mayor, un abanico de estrechos callejones que los vecinos han decorado con flores en las ventanas y macetas en el suelo, y que era donde históricamente se ubicaba la judería.

La Plaza Mayor de La Fresneda

La Plaza Mayor brilla con su Casa Consistorial. Esta joya renacentista del siglo XVI es uno de los edificios más importantes de la localidad y uno de los Ayuntamientos más bonitos de todo Teruel, lo que le ha valido ser reconocido como Bien de Interés General. Y en el otro extremo de esta armoniosa plaza de planta triangular se encuentra el portal Arc de Xifré, un arco de medio punto que es la única puerta que sobrevive de la antigua muralla.

Atravesando este punto histórico, continuamos camino entre las callejuelas flanqueadas por casas solariegas de piedra, hasta llegar a la Iglesia de Santa María la Mayor, de origen medieval, se encuentra en la parte más alta de la localidad y a los pies de los restos del antiguo castillo de Santa Bárbara, que será nuestra siguiente parada. Y aunque de él solo quedan las ruinas, la subida merece la pena porque la vista del valle de Matarraña desde esta fortaleza es realmente espectacular.

La ermita de Santa Bárbara

En lo alto de una colina contindante también podrás visitar los restos de la ermita de Santa Bárbara, otra de las joyas más relevantes del patrimonio de La Fresneda. Para llegar tendrás que recorrer un sendero rodeado de cipreses y ascender una escalinata que está excavada en la roca. Además de disfrutar de este lugar mágico, desde esta ubicación también encontrarás una de las mejores vistas de la comarca del Matarraña.

El misterioso santuario conocido como la Petra de Teruel

Solo tendrás que recorrer cuatro kilómetros para descubrir uno de los lugares más impresionantes de la comarca: el Santuario de la Virgen de Gracia, un complejo de edificios del siglo XVIII, algunos excavados en la roca, que por su tamaño y tonalidades ocres y rojizas, muchos han comparado con el Tesoro de la ciudad jordana de Petra. Y aunque las comparaciones no siempre son buenas, el lugar cuenta con una fascinante historia: la aparición de la Virgen a una pastorcilla en una cueva de la zona hizo que se levantara una pequeña ermita dedicada a la virgen de Gracia.