La capital europea que ha introducido una nueva tasa turística: cuál es y cuánto hay que pagar
La masificación turística está causando estragos en muchas partes del mundo. Es habitual durante las semanas de verano en España ver imágenes de playas atestadas de turistas, tanto nacionales como internacionales, aunque esta problemática no es específica del territorio español, ya que otras partes de Europa y del planeta también están sufriendo esta saturación de visitantes, y por ello cada vez son más los destinos que implantan una tasa turística.
En España, Cataluña fue la pionera en establecer estas tarifas para los turistas, que se han ido incrementando a lo largo de los años, y a Barcelona se le han ido sumando otras urbes como A Coruña o Mallorca. Si se extrapola al continente, destinos urbanos tan conocidos como París, Ámsterdam, Roma o Florencia también obligan a los visitantes a abonar determinada cantidad al pernoctar, y a esa lista se suma ahora una de las capitales europeas más apasionantes.
La nueva tasa turística de Edimburgo
Por primera vez en Escocia, una ciudad aplicará la tasa turística a los visitantes, y esa urbe no es otra que Edimburgo. La capital escocesa estableció a finales de julio una serie de tarifas de obligado cumplimiento para todos los que quieran visitar ‘La Atenas del Norte’. Esta medida ya se aprobó a principios del año 2025, pero ha sido en esta temporada estival cuando ha entrado finalmente en vigor.
Esta tasa turística afecta tanto a quienes pernocten en hoteles y alquileres vacacionales como a quienes lo hagan en pensiones o albergues. Todos ellos están obligados a pagar un 5% del precio por noche de la estancia como concepto de tarifa de turismo, con un máximo de cinco noches consecutivas. Con esta nueva normativa, las autoridades locales esperan recaudar unos 58 millones de euros al año, los cuales se destinarán a diversos sectores.
En el año 2024, la ciudad de Edimburgo recibió más de 5 millones de visitantes, un 1,3% más que en el ejercicio anterior, y más de la mitad de ellos (2,6 millones) procedían de fuera de Escocia. Ante este incremento turístico, el cual seguirá a lo largo de 2026, los responsables legislativos y ejecutivos de la capital escocesa han optado por introducir esta medida que cada vez está más presente en las grandes urbes europeas.