El pueblo canario que ha visitado la princesa Leonor en su viaje de fin de curso: un centro de peregrinación con arquitectura tradicional
La isla de Gran Canaria ha recibido a una invitada muy especial estos días, y es que la princesa Leonor llegó a la isla el pasado domingo junto a sus compañeros de la Academia General del Aire y del Espacio en San Javier. Como parte del tradicional viaje de fin de curso militar, todos los alumnos han combinado jornadas de estudio en las instalaciones militares con tiempo de ocio y turismo.
Una de las paradas de la princesa de Asturias ha sido el pueblo de Teror, uno de los más bonitos de todo Gran Canaria. En esta localidad, además de visitar su patrimonio, la heredera al trono se relajó en una cafetería y compró un bote de mojo canario y un anillo de olivina, una gema semipreciosa de origen volcánico muy ligada al folclore y las leyendas locales.
Uno de los poblados más antiguos de la isla
Situado al norte de la isla de Gran Canaria, se extiende el municipio de Teror, uno de los más antiguos de toda la isla. En su territorito podemos encontrar restos arqueológicos como el poblado troglodita de Guanchía, mientras que su nombre deriva del topónimo aborigen Therore o Terori, cuyo significado continúa siendo desconocido.
El núcleo urbano como tal se creó a partir de la aparición de la imagen de la Virgen del Pino y la construcción una parroquia en el año 1514, que se convertiría en un importante centro de peregrinación en la isla de Gran Canaria. Así, en torno a la actual Basílica de Nuestra Señora del Pino se empezaron a levantar casas señoriales y palacios de la burguesía terrateniente de la zona.
No fue hasta el siglo XIX que Teror se estableció como municipio, con su ayuntamiento propio. A día de hoy, sigue destacando por su carácter religioso, así como por su preciosa arquitectura tradicional que atrae a visitantes de todas partes del mundo.
Qué ver en Teror
El casco antiguo de Teror, declarado Conjunto Histórico Artístico, sorprende a los viajeros con su rico patrimonio arquitectónico. El edificio más importante es la Basílica de Nuestra Señora del Pino, patrona de la Diócesis de Canarias, la cual se erigió en su forma actual en la década de 1760. Dividida en tres naves, cuenta con arcos de medio punto y valiosas esculturas, retablos y vidrieras.
Por otro lado está el Palacio Episcopal, actualmente la sede de la Casa de la Cultura; el Monasterio del Cister, construido en 1882, y la Casa de los Patronos, donde nació el bisabuelo de la esposa de Simón Bolívar. No hay que olvidar los edificios señoriales con sus típicos balcones canarios y otras construcciones de interés como la Casa Consistorial, el Convento de las Dominicas, la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesúsl y las ermitas de San Isidro y de la Peña.