El descenso al corazón de la isla: cómo visitar el pueblo y la playa que parecen el escenario de ‘Lost’ en España

La isla de Tenerife es uno de los mayores paraísos que existen en España, ya que a pesar de que el Teide y sus impresionantes playas se llevan casi toda la atención de los turistas, lo cierto es qu el enclave más grande de las Islas Canarias oculta un sinfín de lugares que parecen sacados de una película, como es precisamente el caso del pueblo de Masca, uno de los más espectaculares de toda Europa.

Esta localidad perteneciente al municipio de Buenavista del Norte se sitúa en el noroesta de la isla, y su belleza no reside tanto en las coloridas casas en las que viven sus apenas 90 habitantes, sino en el entorno natural en el que se enclava: su recóndita ubicación en un cañón y a tan solo un paso de las aguas del océano Atlántico hace que sea una de las villas más especiales del planeta, pero precisamente por esa razón no es nada fácil llegar a ella.

Así se llega al pueblo de Masca, la joya oculta de Tenerife

Una de las formas más fáciles para llegar a Masca es con el coche, pero la exclusiva vía de acceso para llegar hasta el casco urbano de este pintoresco pueblo es la TF-436, una sinuosa carretera que se adentra en el corazón del Parque Rural del Teno y que es la que única que llega hasta localidad, algo que también vale para los autobuses. Se puede tomar tanto desde Buenavista del Norte como desde Santiago del Teide.

Si se quiere ir en transporte público, la alternativa más adecuada es subirse al bus 365 precisamente en Buenavista del Norte (con dirección a Lomo de Masca). Tarda aproximadamente una media hora en llegar hasta el casco urbano del pueblo y realiza hasta una veintena de paradas intermedias antes de llegar al destino, por lo que habrá que tener algo de paciencia para finalmente poder visitar la villa.

Cómo llegar a la playa de Masca

Si se quiere llegar a la playa de Masca andando desde la localidad, hay que saber que se deberá descender un imponente barranco hasta llegar al fin a orillas del Atlántico, lo que conlleva completar un itinerario no muy fácil durante varias horas, por lo que, salvo los entusiastas de la pura adrenalina que quieran conocer a fondo el paraje, no es una opción muy recomendable.

La alternativa es contratar un trayecto marítimo en barco desde el puerto de Los Gigantes hasta el arenal, ya que a pesar de que no sea el método más económico de pisar una de las playas más apasionantes de Tenerife, sí que es la manera más cómoda de hacerlo para aquellos que no tengan una amplia experiencia en el senderismo.