El castillo del terror en Eslovaquia: rodeado de un bosque tenebroso y escenario de ‘Nosferatur’
No solo España presume de castillos. Si hablamos de estas construcciones históricas que parecen resistirse al paso del tiempo, uno de los destinos europeos que primero nos viene a la cabeza es Eslovaquia. Además del Castillo de Splis y el de Bratislava, tenemos otra fortaleza imprescindible que no hay que pasar por alto en una visita a este país. Se trata del Castillo de Orava, una de las joyas más antiguas y bonitas de Europa que se encuentra incrustada sobre una roca y rodeada de un frondoso bosque. Su aspecto tenebroso le valió ser el escenario de la película de culto ‘Nosferatur’ (1922).
Situado en un escarpado acantilado
Anclado en el tiempo y desafiando a la gravedad, el Castillo de Orava llama poderosamente la atención por haber sido levantado verticalmente siguiendo la forma de las rocas sobre las que se eleva. Como otros castillos eslovacos, se construyó en el lugar de una antigua fortaleza tras las incursiones tártaras que tuvieron lugar a mediados del siglo XIII. Debido a los numerosos escalones con los que cuenta hay que ir preparado para abordar esta visita con calma.
El castillo de Orava, una pequeña ciudad fortificada
En el interior del complejo te esperan patios, torres y edificios conectados por pasajes y terrazas como si se tratase de una pequeña ciudad fortificada. Durante la visita podrás adentrarte en más de 150 salas, muchas de ellas decoradas con estilos medieval y renacentista, pero sobre todo no hay que perderse la magnífica capilla. Los más cinéfilos seguro que disfrutarán con la mediateca que está dedicada a las películas que se han rodado aquí, como ‘Nosferatur’. La visita se completa en la parte más alta y antigua: la Ciudadela.
Oravský Podzámok, el pueblo bajo el castillo
Y aunque Oravský Podzámok es sobre todo conocido por albergar este castillo del siglo XIII, que es uno de los mejor conservados de Eslovaquia, el pueblo es también un destino ideal para los amantes de los espacios naturales. Pequeño, pero muy interesante, además de pasear por sus tranquilas calles empedradas, podrás visitar la iglesia de San Juan Nepomuceno y la antigua oficina de correos, un edificio clasicista de dos plantas de finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Gastronomía eslovaca
Por supuesto, tras el ejercicio de subir hasta el castillo, lo mejor es reponer fuerzas en alguno de los restaurantes de la localidad y descubrir la gastronomía tradicional eslovaca con platos como el Bryndzové halušky (una especie de gnocchi con bacon y queso Bryndza de oveja), sopas como la Kapustnica (elaborada con col, carne y verduras) y la Cesnačka que se sirve en una hogaza de pan.
Senderismo en la zona más alta de los Cárpatos
Por su cercanía a este destino, te aconsejamos que sumes otras interesantes experiencias a este viaje. Aproximadamente a una hora por carretera de Oravský Podzámok y ya cerca de la frontera con Polonia, se encuentran los montes Tatras, la zona más alta de la cordillera de los Cárpatos. Si eres amante de las rutas de senderismo y la alta montaña, en este lugar encontrarás paisajes espectaculares y lagos glaciales como el Strbske Pleso donde disfrutar de caminatas espectaculares.