Cómo sentirte como un explorador de Ártico del siglo XIX: el camarote anclado en el tiempo en el que puedes dormir
La exploración vivió otra edad de oro en la segunda mitad del siglo XIX, y es que si en el siglo XV Cristóbal Colón, Cortés, Pizarro, Vasco da Gama o Jovellanos se dedicaron a descubrir los secretos de América desde España y Portugal, hace apenas 150 años el destino era mucho más imponente: el Ártico. Las expediciones hacia el Polo Norte se sucedieron durante décadas con mejor o peor resultado (como la del HMS Terror), marcando toda una era que cambió para siempre el devenir del mundo.
Aunque esa época ya quedó atrás, ahora cualquiera puede sentirse en la piel de John Franklin, Edmund Hillary y el resto de exploradores árticos, ya que una compañía ha remodelado el camarote de uno de sus cruceros para hacer sentir a sus huéspedes como todo un pasajero de estos viajes hacia los confines septentrionales del globo terráqueo. Se trata de una experiencia única en el mundo que, además, tiene como destino uno de los lugares más majestuosos de todo el planeta.
Un camarote remodelado con todas las modernidades
HX Expeditions ha presentado el camarote 1896 para conmemorar el 130 aniversario de la primera travesía del DS Lofoten, el primer ‘crucero de expedición’ de la historia, rumbo a la isla de Svalbard. En esta ocasión, el habitáculo se encuentra en el MS Fridtjof Nansen y replica la estética de las cabinas de aquel barco del siglo XIX, desde las vigas hasta las paredes y los suelos (e incluso el olor), aunque sin renunciar a las comodidades modernas, lo que supone un viaje sumamente peculiar e inolvidable.
Este homenaje a los exploradores árticos es algo único que no se puede encontrar en ninguna otra naviera, por lo que los apasionados de la historia y de los viajes marítimos tienen una oportunidad inmejorable para sentirse como un intrépido aventurero de hace casi dos siglos. Eso sí, no se podrá disfrutar de él durante todo el viaje, ya que las reservas no se realizan como un camarote cualquiera que esté en otro crucero.
Tan solo se puede pernoctar una noche en el camarote 1896, siempre con un suplemento de 100 euros por noche y por persona. Como es lógico, son muchos los que han querido reservar ya esta habitación para este año 2026, pero quienes no lo hayan logrado podrán conocerlo a través de una de las visitas guiadas que ofrece el propio crucero para que también puedan ser partícipes de esta increíble iniciativa.