Valencia es mucho más que playa: 5 planes para exprimir la capital del Turia
La luz del Mediterráneo y sus playas atraen cada año a millones de visitantes, pero reducir Valencia a sol y arena sería un error. La capital del Turia es un destino verde (fue Capital Verde Europea en 2024), cosmopolita y con una potente escena gastronómica y cultural. Estas son cinco propuestas para huir de los tópicos veraniegos que permiten descubrir la ciudad y su entorno con otros ojos.
1. El rito del almuerzo
En Valencia, almorzar a media mañana (el esmorzaret) no es picar algo rápido: es casi una religión con sus propias reglas. Y el mejor escenario para cumplir con este rito son los mercados de abastos.
El Mercado Central, joya del modernismo valenciano inaugurada en 1928, es el mayor mercado de productos frescos de Europa, con más de 8.000 metros cuadrados y cerca de 400 puestos bajo sus cúpulas de hierro y cristal; entre ellos, barras míticas como el Central Bar del chef Ricard Camarena.
Para ver las últimas tendencia hay que acercarse a Mercader, en el barrio marinero del Cabanyal, un espacio gastronómico de aire industrial instalado en las naves de la antigua Tonelería Soler, donde se sirven tapas tradicionales con cerveza de barril.
2. Un siglo en Mestalla
Para los muy futboleros, el Mestalla Forever Tour es un viaje por la historia viva del fútbol español. El estadio del Valencia CF, inaugurado en 1923, es el más antiguo de todos los que hoy están en Primera División.
La visita recorre la sala de trofeos y la de prensa, permite sentarse en los banquillos y pasar por los vestuarios, y termina saltando al césped por el túnel de jugadores, con las gradas casi verticales alrededor. Un plan que pone la piel de gallina sea cual sea el equipo de cada uno.
3. El río que es un jardín
Pocas ciudades pueden presumir de tener un pulmón verde de 9 kilómetros cruzando su centro. El antiguo cauce del río Turia se desvió tras la gran riada de 1957, y el espacio que quedó se transformó en el Jardín del Turia, uno de los mayores parques urbanos de España.
Alquilar una bicicleta y recorrerlo de punta a punta, pasando bajo sus históricos puentes de piedra y entre fuentes, campos de deporte y pinares, es un plan sosegado y casi obligatorio. Es también el lugar perfecto para un pícnic o para hacer deporte a la sombra de los árboles.
4. Atardecer en La Albufera
A un cuarto de hora del centro, El Palmar es el corazón del Parque Natural de la Albufera, un tradicional pueblo de pescadores rodeado de agua, huerta y arrozales que cambian de color con las estaciones. Un buen sitio para bajar el ritmo.
El plan clásico es un paseo en las típicas barcas de madera al atardecer, cuando el cielo se tiñe de rojo y violeta sobre el agua del lago. Eso sí, la experiencia solo está completa después de comer una auténtica paella valenciana cocinada a leña, plato que nació precisamente en estas tierras de arroz. También se pueden recorrer a pie o en bici las sendas que cruzan los campos.
5. La Valencia que mira al mar
Si se busca la costa, pero sin la clásica estampa de la toalla en la arena, La Marina es la nueva fachada marítima de la ciudad. Herencia de la Copa América de 2007, este gran espacio público se ha reconvertido en un polo de ocio, innovación y cultura, presidido por el edificio Veles e Vents, obra del arquitecto británico David Chipperfield.
Pasear entre los amarres, escuchar música en las terrazas, hacer un tardeo con vistas al Mediterráneo o salir en catamarán son algunos de sus planes. Es, además, el punto de partida ideal para practicar deportes náuticos, y sus terrazas junto al agua son un buen sitio para ver caer la tarde sobre el puerto.