Viajas de Italia a España: estos son los controles que estarán vigentes hasta el 7 de octubre
España mantiene temporalmente los controles fronterizos en las conexiones aéreas y marítimas procedentes de Italia. La medida, que supone una excepción al principio general de libre circulación dentro del espacio Schengen, ha sido prorrogada hasta el próximo 7 de octubre de 2026 mediante una orden del Ministerio del Interior publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Los controles están activos desde las 00:00 horas del 23 de septiembre y, de acuerdo con la normativa publicada, se mantendrán hasta las 24:00 horas del 7 de octubre, salvo que desaparezcan antes las circunstancias que motivaron su aplicación. Si no se adopta una nueva decisión, los controles se levantarán automáticamente al finalizar ese periodo.
¿A qué viajeros afectan los controles?
La medida se aplica a las personas que lleguen a España desde Italia a través de determinadas fronteras interiores aéreas y marítimas. En concreto, los controles afectan a los vuelos de pasajeros cuyo último aeropuerto de salida antes de llegar a España esté situado en Italia.
También se aplican a los buques, transbordadores y otros servicios de transporte marítimo de pasajeros cuyo último puerto de salida antes de llegar a España se encuentre en territorio italiano. Por tanto, el criterio utilizado es el lugar desde el que parte directamente la conexión con España.
Los controles se realizan con independencia de la nacionalidad del viajero. Es decir, la medida no está dirigida exclusivamente a ciudadanos italianos o a personas de fuera de la Unión Europea. Las autoridades deben aplicar a cada persona el régimen de comprobación que corresponda en función de su nacionalidad, situación jurídica y derecho a la libre circulación dentro de la Unión Europea.
¿Qué conexiones quedan fuera?
La orden establece varias exclusiones. Los vuelos y enlaces marítimos procedentes de otros Estados miembros de la Unión Europea no están afectados por esta medida. Tampoco se incluyen las aeronaves y embarcaciones que no transporten pasajeros, salvo que existan razones específicas de seguridad que justifiquen su control.
Además, quedan fuera las escalas meramente técnicas realizadas en Italia cuando no haya embarque de pasajeros y pueda acreditarse cuál fue el lugar efectivo de procedencia de los viajeros. La orden no establece en su propio texto una lista cerrada de todos los puntos en los que se realizarán las comprobaciones.
¿Por qué España ha recuperado estos controles?
El Gobierno justifica la decisión por la existencia de una amenaza grave para el orden público y la seguridad interior, relacionada con la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central y con el uso de estas rutas por organizaciones criminales. La orden también menciona riesgos relacionados con el tráfico de personas, la documentación fraudulenta y otras formas de delincuencia transfronteriza.
Según la exposición de motivos de la orden original, durante 2025 se registraron 66.328 detecciones de cruces irregulares en la ruta del Mediterráneo central, mientras que en los cinco primeros meses de 2026 se contabilizaron aproximadamente 11.600. El Gobierno considera que parte de los movimientos de personas que llegan a Italia pueden continuar posteriormente hacia otros países del espacio Schengen, entre ellos España.
La normativa también establece que deben respetarse los derechos de los ciudadanos de la Unión Europea y sus familiares, el derecho a solicitar protección internacional y otras garantías reconocidas por la legislación europea y española.