Una estación de esquí para cada amante de la nieve

El esquí es el deporte rey del invierno y, como solo se puede disfrutar unos pocos meses al año, lo suyo es hacerlo a lo grande. No hablamos solo de buenas pistas, sino de planes con extra: una bajada bajo las luces, un après-ski con ambiente, conocer un destino nuevo… Aquí van cinco destinos para elegir según tu estilo y el plan que más te apetezca. Eso sí, siempre con la nieve como gran protagonista.

Sierra Nevada, buen tiempo de día y de noche

La estación de esquí situada más al sur de Europa cuenta con una gran ventaja, su clima. Con más días de sol que ninguna otra, aquí es raro que el tiempo se ponga en contra para disfrutar de un día de nieve. Además, aunque el sol se vaya, la actividad no decae, ya que es posible seguir esquiando de noche lo que ayuda a que la última bajada del día no dé tanta pena.

La estación andaluza cuenta con una ventaja más, el tener la ciudad de Granada a un paso. Esto se convierte en un complemento perfecto, ya que a una jornada de esquí se puede sumar una visita a una de las ciudades más bonitas del mundo.

Formigal, el après ski más marchoso

Junto a la cercana Panticosa da forma al dominio esquiable más grande de España con 180 kilómetros de pistas. Una sucesión de bajadas difícil de igualar que además cuenta con un final de fiesta apoteósico. Aquí el plan no termina con un chocolate caliente a media tarde. En Formigal el día se alarga todo lo que tu cuerpo aguante. De hecho, su Marchica es ya el aprés après-ski famoso y buscado cada invierno. Al ritmo de DJs de renombre internacional podrás agotar tus energías rodeado de altos picos y mucha nieve.

Cerler, con novedades a estrenar

Con el objetivo de convertirse en un referente en sostenibilidad, Aramon ha invertido más de 17 millones de euros en conectar el pueblo de Benasque con las estaciones de esquí mediante un potente telesilla. Así, no solo se agiliza el transporte en la zona, también logra que la experiencia sea más cómoda y rápida. Y esta no es la única novedad en Cerler.

En el presupuesto dedicado a renovar las instalaciones de esta estación se ha reservado una parte a la zona que más les gusta a los pequeños de la casa. Zonas Snowy y actividades enfocadas a los que esquían por primera vez son el gancho con el que quieren enamorar a las familias.

Font-Romeu Pyrénées 2000 (Francia), nieve para todos

A solo dos horas de Barcelona, tres estaciones del Pirineo francés han unido sus fuerzas para ofrecer un forfait único que es válido para todas: Cambre d’Aze, Formiguères y Porté-Puymorens. Además de su precio (menos de 40 euros un día frente a los más de 60 de Baqueira Beret) esta zona del Pirineo presume de buen tiempo (su cercanía a la Costa Brava ayuda) de paisajes preciosos y de actividades que van más allá de deslizarse sobre la nieve.

Una excursión entre bosques de pinos con raquetas, escalar una cascada de hielo (o solo verla) o asomarse a sus miradores son algunos de los planes que nunca fallan. Terminar el día a remojo en unos baños termales rodeados de nieve (Bains de Llo son una excelente opción) o cenando una raclette a más de 2.000 metros de altura en la Gallina (Font Romeu) son ideas que deberías ir apuntando.

Wengen (Suiza), un clásico alpino en un pueblo de postal

Hay quien no se conforma con buenas pistas. Quiere, además, un lugar bonito al que volver cuando se quita las botas. Wengen es exactamente eso: un pueblo alpino de cuento, tranquilo, con vistas que parecen irreales y paseos que te apetece hacer incluso con frío. Es el tipo de destino donde el esquí es el gran plan… pero no el único. Porque aquí la escapada también se disfruta cuando el día acaba y lo único que toca es caminar con calma y disfrutar del paisaje.