Rutas por las carreteras secundarias más espectaculares de España

Hacer turismo en España es una garantía de encontrar atracciones de interés cultural, vestigios históricos, pueblos rurales con encanto, arquitectura y arte, paisajes naturales, rica gastronomía y entretenimiento. Sin embargo, el camino hacia esos lugares puede convertirse también en parte importante del viaje, ya que se pueden encontrar carreteras secundarias con increíbles vistas.

Es lo que sucede con estos ejemplos, carreteras menos frecuentadas que una autovía o autopista y por las que seguramente se tarde más en llegar al destino, pero todo ello merece la pena por disfrutar del paisaje durante el viaje.

La nacional 621 discurre entre León y Unquera, en Cantabria. Posee alrededor de 200 kilómetros en doble sentido, cruzando la Cordillera Cantábrica y atravesando una zona del Parque Nacional de los Picos de Europa, por el puerto de San Glorio, a más de 1.600 metros de altitud.

Con esta descripción, el viajero ya puede hacerse una idea de las impresionantes vistas que se disfrutan durante el recorrido, convirtiéndose el viaje en un momento de calma por las carreteras rodeadas de verde.

Esta carretera se encuentra en Huesca, en el Parque Nacional de Odesa y Monte Perdido. Por ella se puede llegar al cañón de Añisclo, uno de los lugares más recomendables de la zona.

De hecho, si se toma el desvío hacia el noroeste por la HU-631, hay numerosos pueblos que mantienen todo su encanto, además de estar los túneles de Añisclo, situados en la mitad Este de la carretera y que sirven como acceso al cañón de Añisclo.

Los Picos de Europa son los protagonistas de este paisaje verde. Tras la carretera AS-262 se llega al Santuario de Covadonga, que es donde comienza la subida a través de la CO-4. Esta carretera está rodeada de naturaleza en estado puro.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que durante la temporada alta el ascenso a los Lagos de Covadonga solo se puede hacer en autobús, por lo que esta carretera solamente es de acceso libre en resto del año.

Otra espectacular carretera es la de Sa Calobra, en Mallorca. Sus curvas, alguna de hasta 360 grados, hacen de este un camino no apto para principiantes. Es un recorrido para tomárselo con calma, donde poder disfrutar de increíbles vistas hasta llegar a la cala Sa Calobra.

Una de las paradas obligatorias cuando se transita esta carretera es parada obligatoria el Nus de sa corbata (el Nudo de la corbata), en el que la carretera pasa por debajo de sí misma y forma el ángulo de casi 360 grados.

Esta carretera conecta es un antiguo tramo de la N-321, que comunica los municipios de Málaga y Colmenar. Pasa por el Parque Natural de los Montes de Málaga, por lo que las vistas también están aseguradas.

Su longitud es de 31 kilómetros, a lo largo de los cuales se pueden encontrar diferentes restaurantes para degustar la gastronomía de la zona o parar a hacer un descanso y contemplar la estampa natural.

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