Reabre un impresionante Parador en un castillo histórico: piscina, cocina toledana y vistas a las montañas
El pasado marzo de 2025, el Parador de Oropesa cerró sus puertas de manera temporal para someterse a un profundo proceso de reforma. Y ahora, este 1 de octubre y después de un año y medio de obras, este complejo formado por un castillo y un palacio, situado en la localidad toledana homónima, por fin vuelve a acoger a huéspedes deseosos de dormir en un trocito de la historia de España.
Las intervenciones se ha centrado en mejorar su eficiencia energética, reduciendo su consumo y su huella de carbono. Asimismo, se ha reformado el salón comedor, se han modernizado algunos baños, se ha añadido una nueva suite y otra habitación y se ha llevado a cabo un proyecto de redecoración para actualizar el diseño del hotel. Su suman obras patrimoniales para la conservación de las fachadas, el patio de armas y las murallas.
Una joya patrimonial
El Parador de Oropesa es uno de los establecimientos más emblemáticos de la red hotelera, y es que fue inaugurado en 1930, convirtiéndose en el primero ubicado en un edificio histórico. El castillo está compuesto realmente por varios edificios: por un lado está el Castillo Viejo, un fortaleza árabe levantada entre los siglos XII y XIII sobre otra romana. A día de hoy, conserva dos de sus cuatro torres originales.
Por otra parte encontramos el Palacio de los Álvarez de Toledo, condes de Oropesa. Construido en el siglo XV, acoge una gran plaza, el antiguo patio de armas; una impresionante escalinata de piedra del siglo XVI, y enormes torres, como la del homenaje, con 25 metros de altura.
Piscina, terrazas panorámicas y cocina toledana
En este hotel que guarda tantos siglos de historia entre sus robustos muros, los huéspedes podrán disfrutar de una piscina exterior y de unas maravillosas vistas del Campo Arañuelo y la Sierra de Gredos desde sus terrazas panorámicas. En el interior, nos esperan estancias amplias y luminosas, un salón con artesonados mudéjares y cómodas habitaciones y suites.
Además, el Parador cuenta con un restaurante de cocina toledana especializado en la gastronomía cinegética. Los comensales podrán deleitarse con platos tradicionales reinterpretados, como cabrito, cordero, migas del Campo Arañuelo, perdiz estofada, ciervo, jabalí o chacinas de caza, y productos como los quesos artesanales y las verduras. De postre no podemos perdernos el emblemático mazapán toledano.