Reabre el monumento más tétrico de París tras meses cerrado: ya puedes adentrarte de nuevo en este laberinto subterráneo
La ciudad de París es una de las metrópolis con más concentración de monumentos por metro cuadrado, ya que la capital de Francia cuenta con lugares tan icónicos como la Torre Eiffel, el Museo del Louvre o la Catedral de Notre-Dame, entre muchos otros. Son muchos los que viajan desde España hasta la ‘Ciudad del amor’ para ver todas esas joyas, aunque solo unos pocos se atreven a adentrarse en uno de los puntos más peculiares de toda la urbe gala.
Ese singular lugar de interés no es otro que las catacumbas de París, una de las grandes cunas del conocido como ‘turismo negro’, que ha recibido a millones de visitantes desde que se abrieron al público hace casi 220 años. Tras meses de remodelaciones, este secreto subterráneo parisino ha reabierto para que más amantes del conocido como tanatoturismo puedan conocer este macabro lugar con siglos de historia.
Las catacumbas de París tras las reformas
Las catacumbas de París se remontan a la época de los romanos, pero a pesar de que esta red subterránea lleve existiendo desde que Roma estuviera presente a orillas del río Sena, su oscuro uso como cementerio data del siglo XVIII. Desde el año 1809 se pueden visitar, pero debido a su antigüedad ha habido numerosos factores estructurales que han sufrido un severo deterioro, desde la humedad y las filtraciones de agua, que incluso dañaron los restos óseos.
De esta manera, en noviembre del año 2025 se tomó la determinación de cerrar el lugar para acometer una serie de remodelaciones necesarias, desde una modernización completa del sistema eléctrico y de ventilación hasta la instalación de cámaras de seguridad o un reforzamiento de las paredes que sostienen esta tétrica joya por debajo de la ciudad francesa.
Otra de las mejoras que se han llevado a cabo en estos seis meses que han permanecido cerradas las catacumbas ha sido la iluminación, y además también se han recolocado algunos huesos. Todo ello se ha realizado con la intención de preservar este icónico lugar que, a pesar de no ser para todo el mundo, no deja de ser un monumento emblemático más de la metrópoli gala. Las entradas con autoguía, otra de las novedades tras la reapertura, tienen un precio de 31 euros.