¿Qué es el turismo minero? Estos son los lugares ideales para practicarlo en España
El turismo ha sufrido un cambio radical en los últimos años tanto en España como en prácticamente todo el planeta. Mientras que hace un tiempo lo más habitual era pasar unos días en la playa o en la montaña durante las semanas de verano o hacer una escapada urbana a alguna capital de Europa, en la actualidad el sector se ha entrelazado con otros ámbitos y los viajeros buscan tener experiencias que van más allá del descanso o de visitar los monumentos más conocidos.
El turismo se ha combinado con otros sectores como el deporte, la astrología o la gastronomía, y una de las industrias que ha ganado un importante peso turístico durante los últimos meses en España es la minería, lo que ha dado pie al conocido como ‘turismo minero’. El patrimonio geológico de la Península Ibérica es todo un secreto que cada vez descubren más intrépidos, y por ello desde el Portal Oficial de Turismo de España han recomendado varios lugares para explorar el mundo subterráneo nacional.
De Huelva a Ciudad Real: las cunas mineras de España
El turismo minero propone a los más aventureros sumergirse en un mundo bajo tierra esculpido a lo largo de millones de años, y por suerte en España hay varios enclaves perfectos para explorar estos tesoros subterráneos. Uno de ellos es el Parque Minero de Río Tinto, ubicado en la provincia de Huelva y que se caracteriza por los tonos rojizos y anaranjados que lo asemejan a los parajes marcianos.
Visitando el museo o la Casa 21 se puede conocer más a fondo la historia de la industria minera en la zona, y asombrarse con la mina a cielo abierto de Corta Atalaya, una de las más grandes de Europa, es una experiencia única que se puede completar subiéndose al ferrocarril que discurre junto al río. Otro lugar ideal para practicar este tipo de turismo es el Parque Minero de Almadén, en Ciudad Real, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto a las minas de Idrija por la extracción de mercurio. A esta red de galerías excavadas en el siglo XVI se llega descendiendo 50 metros en una jaula, algo que no deja indiferente a nadie.
Otra gran opción es visitar las minas de carbón de Pozo Sotón, en Asturias, donde se puede vivir una de las experiencias más inmersivas del mundo: equipado como un auténtico minero, es posible conocer más a fondo cómo era la vida de uno de ellos. Imaginarse cómo era ser minero hace décadas también es posible en el pueblo de Escucha, en la provincia de Teruel, donde un antiguo yacimiento se ha convertido en un museo interactivo en el que hay que subirse a las vagonetas para recorrer la imponente galería de 200 metros que lleva hasta el corazón de la mina.
Por último, en la Montaña de Sal de Cardona, los visitantes se adentran 86 metros bajo tierra para recorrer una impresionante red de túneles subterráneos con formaciones geológicas de sal que crean un espectáculo visual único; además, se encuentra a poco más de una hora de la ciudad de Barcelona, por lo que es una de las mejores opciones para hacer una excursión desde la capital de Cataluña.