¿Por qué no debes sentarte en la última fila del avión? Una azafata explica las razones

Escoger el asiento es uno de los momentos más importantes a la hora de comprar un billete de avión, y es que elegir el lugar correcto dentro de la aeronave puede suponer una enorme diferencia en el viaje. En España, son muchos los que optan por reservar las butacas con más espacio para las piernas o los que están en la parte delantera, pero casi todo el mundo evita un mismo lugar: la última fila.

Lo cierto es que la parte trasera del avión es el peor lugar para volar, y aunque muchos piensan que es simplemente porque quienes se sientan ahí serán los últimos en poder desembarcar una vez aterrice el avión, la realidad es que hay muchos elementos que hacen de esos asientos los más incómodos de toda la aeronave, tal y como ha explicado una azafata de vuelo a través de un vídeo publicado en su cuenta de TikTok.

¿Por qué la última fila es el peor lugar de todo el avión?

La tripulante de vuelo reconoce que, a lo largo de sus años de experiencia volando, ha visto sentarse a mucha gente en la última fila del avión sin saber realmente lo que implica. Uno de los factores más importantes que hacen que se deba evitar esta zona es que las butacas no se reclinan, por lo que será prácticamente imposible descansar durante el vuelo, ya que siempre se viajará “completamente recto”.

Otro de los grandes inconvenientes de sentarse en la última fila del avión es que está situada justo al lado del baño, por lo que, además de tener que soportar todos los olores (y sonidos) que procedan de él, habrá que sufrir constantemente a los pasajeros haciendo cola para poder entrar al inodoro. Por último, la azafata también avisa que en esa parte es donde más intenso se escucha el ruido que producen los motores de la aeronave, por lo que no será, desde luego, un viaje plácido.

Por lo tanto, lo que recomienda la tripulante de vuelo es fijarse bien a la hora de escoger asiento y evitar a toda costa estos sitios, ya que, además de que se cobran al mismo precio que muchas otras butacas que son menos incómodas. En el caso de que no se haya pagado por elegir lugar en el avión y a un pasajero le haya ‘tocado’ al hacer el check-in, recomienda pagar la diferencia de precio para poder sentarse en otro sitio: “No te vas a arrepentir”, sentencia la azafata.