«Piojos de pasillo», una de las prácticas que más enfadan a los pasajeros en el avión
Viajar es algo único, lleno de momentos mágicos y vivencias inolvidables. Pero los trayectos en avión son otra historia. Si tenemos suerte, tendremos un vuelo agradable, pero hay muchas situaciones que pueden convertir la experiencia en algo muy frustrante, desde problemas con el equipaje que nos acaban costando mucho dinero hasta pasajeros maleducados que nos fastidian el viaje.
Pasajeros con demasiadas prisas
Uno de los comportamientos que más enfada a los viajeros es el de los apodados aisle lice, es decir, piojos de pasillo. La situación es la siguiente: el avión apenas ha tocado tierra, la señal de «cinturones abrochados» todavía está encendida y ya hay pasajeros levantándose frenéticamente.
A continuación, aunque estén en las últimas filas y la puerta todavía ni se hayan abierto, cogen sus maletas del compartimento superior y corren hacia la puerta delantera del avión o bien se quedan plantados en el pasillo. El resultado es que igualmente tienen que esperar a que la puerta se abra, no ganan apenas tiempo y obstaculizan la salida del resto de pasajeros.
Podrían enfrentarse a multas
Este no es un fenómeno aislado, sino una situación que se repite vuelo tras vuelo. Al no respetar el orden de salida se producen momentos incómodos que en más de una ocasión han resultado en disputas. Es por ello que hay países que han decidido tomar medidas para acabar con este molesto compartimento.
Es el caso de Turquía, y es que tal y como recoge el medio británico Daily Mail, «los pasajeros impacientes que se apresuran a salir del avión podrían enfrentarse a multas de 50 libras por su salida apresurada. La nueva prohibición afectará a las personas que se quitan el cinturón de seguridad antes de tiempo y se ponen de pie antes de que el avión haya llegado a la terminal».
Por supuesto, esta no es la única práctica fastidiosa de los pasajeros con prisas de más. En Internet también circulan los conceptos de gate lice o piojos de puerta, es decir, aquellas personas que se ponen en la cola de la puerta de embarque demasiado pronto, y los luggage loungers, que se traduciría como tumbonas de equipaje y hace referencia a los pasajeros que se agolpan junto a la cinta de equipaje esperando sus maletas, cerrando el paso a aquellos que van a recoger las piezas que ya están rodando en la cinta.