Pequeñas bahías, casas rústicas y pinos que llegan al mar en la isla desconocida a 2 horas de España
Croacia se ha convertido en uno de los países más demandados de Europa. Y motivos no le faltan. Es un hecho que sus playas y lagos, sus parques naturales y, sobre todo, la imponente Dubrovnik (una de las ciudades amuralladas más bellas del mundo), atraen cada año a millones de turistas. Si tú eres uno de ellos y te apetece escapar de estos lugares bulliciosos, te proponemos pasar unos días recorriendo la espectacular isla de Solta, un refugio mediterráneo de olivos y calas escondidas en la costa dálmata que es nuestra propuesta estrella para una escapada tranquila frente a los destinos croatas más concurridos
Una buena alternativa a las populares islas de Hvar y Brac
Por la atracción que ejerce sobre los turistas, parece increíble que todavía podamos encontrar en Croacia paraísos tranquilos como el de Solta. Y aunque la mayoría de los turistas optan por disfrutar de otras islas vecinas como Hvar y Brac, en esta joya mediterránea encontrarás preciosos pueblos pesqueros con casas de piedra, bahías de ensueño y una atmósfera súper relajada donde resetear la mente.
Maslinica, el favorito de la isla
Situado en una preciosa bahía protegida, Maslinica es el pueblo más pintoresco de la isla y el más popular entre los yates de lujo. Sus casas de piedra, el pequeño puerto y sus aguas cristalinas son las mejores bazas para empezar a descubrir esta isla que es una de las más interesantes y desconocidas del Adriático.
Su coqueto puerto deportivo con forma de anfiteatro y el castillo barroco (reconvertido en hotel) son los dos lugares que atrapan la atención nada más llegar. Y es que no es nada difícil caer rendido ante la belleza que ofrece Maslinica con sus casas de piedra en hileras alrededor de la bahía y el denso pinar en el lado sur recreando un ambiente de lo más armonioso. Además de recorrer sus callejuelas y disfrutar de la gastronomía en alguna de las tabernas o restaurantes, una de las visitas estrellas es a Šešula, considerada una de las calas más bellas de todo el Adriático.
Los otros pueblos costeros de Solta
Además de la elegante Maslinica, en la isla de Solta podrás visitar otros pueblos pesqueros como Stomorska, que está situado en la costa sureste y cuenta con una preciosa bahía y calas solitarias. Conocido como el pueblo de los pescadores, es también la localidad habitada más antigua de la isla. Su arquitectura con casas de piedra típicamente dálmata, las callejuelas estrechas, pero también los senderos de alrededor que conducen por hermosos paisajes forman parte de sus atractivos. Bordeando la costa te recomendamos hacer una parada en Rogače, otro pueblo que destaca por su ritmo pausado frente al mar.
La bahía donde pescaba el emperador Diocleciano
También en la costa sur podrás visitar otro de los lugares más especiales de este destino. Se trata de la bahía de Nečujam, donde se encuentran los restos romanos de una villa rústica construidos hace unos 1700 años por el emperador Diocleciano. Por su poca profundidad son visibles desde la superficie.
El oasis más verde de Dalmacia Central
Y dejamos atrás el mar para, en un cortísimo trayecto, adentrarnos en el interior de Solta con los olivares y viñedos dando forma al paisaje. Un panorama relajante que podrás apreciar en Grohote, el pueblo más grande de la isla. Y aquí, además de recorrer sus calles empedradas, visitar sus iglesias (la más importante, la Basilica de St Stephen) y recorrer los mercados locales, no te vayas sin probar sus famosas catas de aceite de oliva y miel.
Cómo llegar a la isla de Solta
Está muy bien comunicada con la costa dálmata, siendo la ciudad de Split el principal punto de partida. El trayecto en ferry, de menos de una hora, comunica con Rogač, el puerto principal de la isla y también con otros pueblos como Maslinica. Una vez en Solta, lo ideal es alquilar un coche o moto para recorrer este paraíso adriático, que además no es muy grande.