Ni el de Segovia ni el de Mérida: el mayor acueducto de España está en Valencia y tiene casi 20 siglos de historia
El acueducto de Segovia es probablemente el más conocido de España, aunque el de los Milagros en Mérida también atrae a muchos visitantes. Eso sí, ninguna de estas dos joyas romanas es la más grande de todas, ya que la más gigantesca de todas se encuentra en la provincia de Valencia y es menos célebre: se trata del majestuoso Acueducto de Peña Cortada, y es toda una obra de ingeniería que lleva en pie casi dos milenios.
Este impresionante tesoro valenciano está declarado Bien de Interés Cultural desde hace más de dos décadas y se alza imponente en el norte del territorio valenciano. Además de ser toda una obra de ingeniería romana que sigue sorprendiendo a quienes se acercan a ella, también es uno de los monumentos de dicha época más imponentes que todavía se conservan en la Península Ibérica, por lo que hacer una excursión para contemplarlo de cerca es sin duda una experiencia fascinante.
El Acueducto de Peña Cortada en Valencia
El extraordinario Acueducto de Peña Cortada fue erigido en el siglo I a.C. y atraviesa los pueblos de Tuéjar, Chelva, Calles y Domeño, en la bonita y apasionante comarca de Los Serrano. Con casi 20 siglos de historia, esta construcción está considerada la de mayor tamaño de esta índole en toda España, y es que sus restos discurren a lo largo de 28 kilómetros, pero hay estudios que afirman que en su totalidad podría abarcar hasta un centenar de kilómetros y llegar hasta la misma ciudad de Valencia.
Además de su descomunal tamaño, este acueducto serpentea por un terreno sumamente escarpado y una orografía complicada, por lo que se pueden ver dos tipos de acueducto en uno mismo: por una parte, hay zonas en las que actúa de puente, como en la rambla de Alcotas o para salvar los barrancos del Convento o el de la Cueva del Gato, mientras que en otras partes hace de viaducto; además, se pueden comprobar los distintos sistemas de conducción de aguas que usaban los romanos.
Asimismo, el Acueducto de Peña Cortada también es una demostración clara del enorme ingenio que tenían los romanos, ya que desde el origen de la construcción, en la presa del río Tuéjar, se utilizaron diversos sistemas de canalización del agua para llevarlo a las poblaciones por las que discurría: además, es un perfecto hilo conductor para visitar varios municipios preciosos de la Comunidad Valenciana.
Eso sí, el mejor punto para visitar este tesoro milenario es sin duda el enclave que lo da nombre, una pared vertical de decenas de metros de altura que tiene una galería tallada en la propia roca y que se puede recorrer. Sin duda, es una experiencia que deja fascinados a todos los que la viven, tanto por la magnificencia del acueducto como por el entorno natural por el que discurre.