Las mejores aerolíneas para viajar con niños: desde tarifas especiales hasta servicios extra como juguetes o kits de actividades

Volar con niños puede ser toda una aventura, y elegir una aerolínea u otra puede marcar la diferencia. Aunque el precio es uno de los principales factores, las condiciones para viajar con los más pequeños también pueden ser algo determinante. En este sentido, desde Flightright, plataforma de defensa de los derechos de los pasajeros aéreos, han elaborado una comparativa entre las principales compañías aéreas:

Las principales diferencias

Según los datos del estudio, algunas aerolíneas tradicionales ofrecen verdaderas ventajas para las familias. Air France, Lufthansa, Qatar Airways, Emirates y KLM aplican tarifas específicas para niños de entre 2 y 12 años, mientras que la mayoría de las compañías low cost cobran el viaje de los bebés mediante una tarifa fija por trayecto y no ofrecen una tarifa infantil diferenciada.

También existen diferencias significativas en materia de equipaje. Air France permite un equipaje de mano de hasta 12 kg para los bebés, mientras que Qatar Airways puede incluir hasta 23 kg de equipaje facturado en determinados vuelos. Otras aerolíneas, especialmente las de bajo coste, limitan esta franquicia o no contemplan ningún equipaje específico para menores.

Lo mismo sucede con el equipamiento destinado a los niños pequeños: el cochecito, la silla de coche o la cuna de viaje pueden transportarse gratuitamente o estar sujetos a condiciones específicas, dependiendo de la aerolínea elegida. «El precio mostrado en el momento de la reserva no siempre refleja el coste real de un viaje en familia. Las políticas de las aerolíneas sobre el equipaje para bebés, el equipamiento o los servicios ofrecidos pueden suponer diferencias de varias decenas de euros», explica Lucía Cegarra, experta legal de Flightright.

Qué hay que saber antes de volar con niños

Por otro lado, hay tres claves que conviene conocer antes de volar en familia. Para empezar, cuando un niño dispone de un billete de pago, se beneficia exactamente de los mismos derechos que los demás pasajeros en caso de retraso considerable, cancelación o denegación de embarque. La compensación puede alcanzar hasta 600 euros por pasajero, dependiendo de la distancia del vuelo.

Además, las restricciones relativas a los líquidos no se aplican de la misma manera cuando viaja un bebé. Los padres pueden transportar leche infantil, biberones, el agua necesaria para su preparación y tarritos de comida en las cantidades necesarias para el viaje, incluso cuando superen el límite habitual de 100 ml. No obstante, estos productos pueden ser objeto de controles específicos al pasar por el control de seguridad.

Finalmente, antes de viajar al extranjero con un menor, es fundamental comprobar qué documentación necesita. Además de su DNI o pasaporte en vigor, los menores españoles residentes en España que viajen solos o sin sus progenitores o tutores legales deben llevar una autorización de viaje de sus representantes legales. Cuando el menor viaje acompañado únicamente por uno de sus progenitores o por una tercera persona, los agentes de fronteras pueden solicitar una autorización del progenitor ausente y documentación que acredite la filiación, la patria potestad o la representación legal.

Servicios extra que mejoran la experiencia

La comodidad de los pasajeros más pequeños se ha convertido en un criterio de diferenciación. Por ejemplo, Air France distribuye kits de actividades y ofrece, en los vuelos con salida desde París, menús infantiles. Por su parte, Emirates ofrece peluches, mantas, bolsas de actividades y juguetes adaptados a la edad de los niños, mientras que Qatar Airways pone a su disposición los kits del Oryx Kids Club.

Otra diferencia importante son los servicios de acompañamiento para menores que viajan solos. Air France, Lufthansa, Emirates, Qatar Airways, KLM y Transavia ofrecen un verdadero servicio de acompañamiento específico, a diferencia de las principales aerolíneas low cost, que generalmente se limitan a establecer una edad mínima para viajar sin compañía.