La razón por la que no debes reclinar el asiento en el avión al despegar o al aterrizar: es más peligrosa de lo que crees

A pesar de que reclinar el asiento en el avión sea mucho más cómodo para los pasajeros, la realidad es que en raras ocasiones se puede hacer sin molestar a la persona que está sentada justo detrás; por ello, en la mayoría de ocasiones, las azafatas piden a esos viajeros que pongan la butaca recta, aunque muchos en España desconocen que hay otras muchas razones por las que los miembros de la tripulación no dejan tener los asientos recostados.

Ha sido una azafata quien ha desvelado en una publicación en sus redes sociales los motivos por los que piden encarecidamente a los pasajeros del avión que no reclinen los asientos. No solo es una cuestión de civismo y de responsabilidad con el resto de pasajeros, sino que factores como la seguridad también influyen, y es que si se viaja con el asiento inclinado, la vida del pasajero correrá un mayor peligro en caso de que se produzca una situación de emergencia.

Por esto no deberías reclinar tu asiento en el avión

“No tiene nada que ver con el pasajero de atrás”, reconoce la azafata en lo que respecta a pedir a los pasajeros que pongan recto el asiento, sino que “tiene que ver con si salís vivo del avión”. En situaciones de emergencia, los miembros de la tripulación apenas cuentan con un minuto y medio para evacuar a todos los pasajeros del avión, y si las butacas no están en las posiciones correctas, todo puede retrasarse, lo que a su vez conlleva una mayor amenaza para las vidas de todos los que están en la aeronave.

“El problema es que, cuando los asientos están reclinados, las filas se hacen más estrechas y la gente tarda más en salir. Y en una emergencia real, esos segundos te salvan la vida”, asegura con firmeza la tripulante, y es que en casos de urgencia en el mundo de la aviación, cualquier pequeño factor puede ser determinante a la hora de salir sano y salvo del avión, por lo que no es de extrañar que las azafatas sean tan “pesadas” en este sentido.

Viajar con el asiento completamente recto es crucial, sobre todo en dos instantes, el despegue y el aterrizaje, ya que son los dos momentos más peligrosos de todo el vuelo. Además, la azafata también avisa que una posición más reclinada tampoco es idónea para recibir un impacto, lo que aumenta aún más el riesgo de sufrir lesiones, por lo que lo ideal es evitar inclinar el asiento en la medida que se pueda, sobre todo si los miembros de la tripulación del avión así lo indican.