La primera vía ferrata de Madrid ya es una realidad: gratuita, con 400 metros de recorrido y un puente tibetano

Los amantes del riesgo siempre están buscando aventuras que les permitan dar rienda suelta a esa adrenalina. Una de las mejores opciones que tienen en España todos estos intrépidos es sin duda realizar una vía ferrata, un itinerario que no tiene nada que ver con las rutas de senderismo convencionales, ya que se realiza por imponentes paredes rocosas de una verticalidad vertiginosa.

En España había hasta ahora unas 350 vías de este tipo, aunque hay que sumar una más a la lista; además, se trata de la primera que se ha inaugurado en Madrid, por lo que los aventureros de la capital española ya no tienen que recorrer centenares de kilómetros para poder completar una. Eso sí, no se encuentra en un lugar cualquiera, sino en uno de los lugares más populares de la región en las semanas de verano.

Así es la Vía Ferrata Carlos Molano

La Vía Ferrata Carlos Molano se ha inaugurado en una zona de escalada cercana al embalse de San Juan, un destino muy concurrido en la temporada estival por los madrileños que quieren huir del asfixiante calor de la capital. Ubicada en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias, fue impulsada por el propio consistorio de la localidad junto al Club Deportivo Elemental de Montaña Las Cabreras, así como por el fallecido policía que da nombre a este nuevo recorrido que colinda tanto con Castilla y León como con Castilla-La Mancha.

Esta vía fue inaugurada a finales del pasado mes de mayo y consta de unos 400 metros de longitud en los que se salva un profundo desnivel de 250 metros en el Cerro Almodón, uno de los picos más altos de la zona. Cualquiera que lo desee puede aventurarse a completar este impresionante recorrido por roca granítica, ya que es totalmente gratuito y está abierto al público, y atraviesa placas y peldaños, así como un espectacular puente tibetano.

El itinerario de la Carlos Molano da comienzo sobre dos placas tumbadas. La primera, de menor longitud, combina peldaños metálicos con presas para que los más experimentados en este tipo de aventuras, siempre con las paredes verticales como principales protagonistas de la vía. Como es lógico, quienes se atrevan a completarla deben tener el equipamiento adecuado para no correr ningún peligro, y no es aconsejable realizarla si ha llovido. Para llegar a ella, tan solo es necesario dejar el coche en el aparcamiento de la Ermita de la Virgen de la Nueva y andar 20 minutos.