La primera capital cristiana de Europa: más antigua que Roma y un chollo para viajar
¿Te has preguntado alguna vez por qué algunos destinos fascinantes nunca aparecen en las listas de los más visitados? Si tu alma aventurera te pide conocer lugares auténticos, para tu próxima escapada fuera de España te proponemos viajar en el tiempo a una ciudad habitada desde hace más de 6000 años que, afortunadamente, todavía se puede explorar sin prisas. Hablamos de Ereván, la capital de Armenia, un destino al que hay que ir antes de que el turismo de masas altere su autenticidad.
Una de las ciudades más antiguas del mundo
La mejor manera de disfrutar Ereván es a pie. Con un centro histórico bastante compacto, podrás recorrer los principales puntos de interés fácilmente en un día. Y así, con toda la tranquilidad que se espera de este viaje, podrás dedicarte después a recorrer las callejuelas antiguas, disfrutar de la gastronomía o adentrarte en sus mercados.
Una de las cosas que más llaman la atención es el paisaje urbano que nos traslada hasta era soviética de manera inconfundible. Para empezar a descubrir la ciudad lo mejor es empezar por la Plaza de la República, rodeada de imponentes edificios neoclásicos de piedra rosa y amarilla. Aunque la visites de día, vuelve al caer la noche porque es cuando este enorme espacio se trasforma con el encendido de sus famosas fuentes musicales.
A menos de 10 minutos de esta plaza (también conocida como Plaza Maidan) se encuentra la calle Abovyan, una de las más antiguas de la ciudad y que no debes perderte porque está llena de librerías independientes, galerías de arte y cafés con terrazas donde hacer una parada. Y además, justo en el número 17 de esta calle se encuentra uno de los templos medievales más antiguos (y bonitos) que se conservan en la ciudad: la iglesia católica de San Astvatsatsin Kathoghike.
El complejo la Cascada
Esta escalinata monumental de piedra caliza y travertino blanco es el mejor lugar para tener una visión general de la ciudad. Son 572 escalones que suben por una colina conectando el centro de Ereván (distrito de Kentron) con el barrio de Monument y el Parque de la Victoria.
Durante el trayecto pasarás por el Centro de Artes Cafesjian. Este museo de arte contemporáneo cuenta con un jardín de esculturas en el que se exhiben obras de Fernando Botero, como El Gato y La Mujer Fumando (situadas a los pies de las terrazas), además de otras piezas en los niveles superiores, como El Guerrero Romano. Una vez en la cima, además de disfrutar de una bonita panorámica de la capital, se puede también divisar el monte Ararat.
El metro de Ereván, una herencia histórica
Y aunque la mejor idea es recorrer Ereván a pie, no pierdas la ocasión de al menos una vez, coger el metro. Una reliquia de estética soviética con toques armenios y estaciones históricas que son verdaderas joyas arquitectónicas. Su coste es de 0,40 euros por viaje, lo que lo convierte en uno de los más económicos del mundo.
La Mezquita Azul de Armenia
También en pleno centro de Ereván, se encuentra esta mezquita chiita que debe su nombre al color de su preciosa cúpula. Construida en el siglo XVIII, es el único templo islámico activo en todo el país y el único que queda de los ocho que hubo en la ciudad.
Dos visitas imprescindibles cerca de Ereván
Además de exprimir al máximo la capital armenia, su estratégica ubicación la convierte en la base de operaciones perfecta para hacer un par de escapadas que están a menos de una hora de trayecto.
La Fortaleza de Erebuni: Situada a unos 8 kilómetros al sur de la capital, este monumento histórico está considerado el origen de Ereván. Según una inscripción en una piedra encontrada en el recinto, el rey Argishti I fundó esta fortaleza en el año 782 a.C., lo que demuestra que Ereván es casi tres décadas más antigua que Roma. Además, por su ubicación en lo alto de una colina, el lugar ofrece unas vistas espectaculares de la capital armenia.
El Monasterio de Khor Virap: Con el monte Ararat como telón de fondo y muy cerca de la frontera con Turquía, en este lugar de peregrinación es donde se inició la historia cristiana de Armenia. A unos 45 kilómetros de Ereván, es una de las mejores excursiones que se pueden hacer.
Un destino perfecto para presupuestos ajustados
Comer en Ereván te resultará de lo más asequible, tanto si optas por los puestos callejeros (sobre 2 euros) como si eliges una taberna local (menos de 10 euros). Incluso en restaurantes de gama media o alta, una comida o cena de varios platos cuesta en torno a 15-20 euros por persona. Unos precios notablemente más bajos que los de la mayoría de las capitales occidentales. Eso sí, la clave está en evitar los restaurantes turísticos (como los que se encuentran alrededor de la Plaza de la República) y optar por los situados en las calles laterales (adonde van los armenios), en los que se come realmente bien y más barato.