La llaman la ‘pequeña Venecia’, pero esta ciudad que también recuerda a Girona está en Francia
Si te apetece explorar rincones de Francia a los que no siempre llegan los turistas, te recomendamos acercarte hasta la desconocida Castres, una ciudad medieval que se ha ganado el apelativo de ‘la pequeña Venecia del Languedoc’ por su paisaje fluvial y las casas de colores suspendidas sobre el río Agout. Durante unos días, y sin alejarte demasiado de nuestras fronteras, podrás disfrutar de espacios naturales y monumentos, pero también descubrir una exquisita gastronomía aderezada con los vinos regionales de la zona. Y toma buena nota porque uno de los grandes tesoros de este destino francés está ligado a la pintura española con un museo que alberga la mayor colección francesa de arte hispano fuera del Louvre con obras de Picasso, Murillo, Velázquez y Goya.
Casas de colores reflejadas en el agua
Castres seduce nada más llegar con sus estrechas calles adoquinadas y sus emblemáticas casas bordeando el río que dotan a la ciudad de un aire de lo más pintoresco. Son las viviendas que antiguamente pertenecieron a los curtidores, tejedores y tintoreros de la ciudad. Para sacarle el máximo partido visual a este conjunto arquitectónico te recomendamos acercarte hasta el Quai des Jacobins (el Muelle de los Jacobinos), desde donde podrás tomar las mejores instantáneas.
Los mejores planes en Castres
Para conocer bien esta ciudad del sur de Francia lo mejor es adentrarte en sus estrechas calles peatonales de trazado medieval que conservan sus antiguos empedrados, como la Rue Beaujeu, la Rue Saint-Benoît o la pintoresca Venelle Victor Hugo. En este agradable paseo a pie descubrirás que Castres mantiene intacta la esencia de siglos pasados.
No pierdas la ocasión de disfrutar de bonitas panorámicas a bordo de las tradicionales barcas de madera que recorren el río y desde donde podrás ver las históricas casas de Castres desde el agua y de forma relajada.
Hacia Compostela pasando por Castres
Situada en la Ruta de Arles, esta histórica ciudad es tanto un punto de partida como de llegada para dos etapas del Camino de Santiago, de ahí que su templo más famoso, la iglesia de Santiago, deba su nombre a un antiguo hospital medieval para los peregrinos. Construida en el siglo IX en arquitectura románica, se encuentra en la orilla izquierda del río Agout.
Jardines a la francesa
Al igual que los jardines de Versalles, el Jardín del Obispo (Jardin de l’Évêché) fue también diseñado por el célebre paisajista André Le Nôtre, el famoso jardinero del rey Luis XIV. De estilo clásico francés, este elegante espacio cuenta con vistas a la magnífica fachada del teatro y presenta un diseño tan preciso como refinado. Declarado Monumento Histórico y Jardín de Interés Histórico, es un lugar ideal para disfrutar durante un rato del paseo entre el aroma de las flores.
El mayor museo de arte hispánico de Francia
Uno de los principales atractivos de Castres es el Museo Goya, enfocado al arte español que no debes perderte. En sus salas alberga la colección de obras de artistas españoles más extensa de Francia (incluso por delante del Louvre).
Espectáculo a la veneciana
Si tu viaje coincide con la segunda semana de septiembre, podrás ver cómo durante cuatro días la pequeña Venecia del Tarn se convierte en una ciudad mágica y totalmente diferente con un despliegue de máscaras, trajes de época, bailarines y acróbatas en sus calles.
Qué comer en Castres
Entre los platos estrella están el famoso cassoulet (un guiso de alubias blancas con carne de pato confitada o salchicha) y la bougnette (una bola de carne con panceta de cerdo, pan y huevo), por supuesto, todo acompañados de los vinos de la denominación Gaillac. Para disfrutar de esta gastronomía un buen lugar son los restaurantes de la Plaza Jean Jaurès donde por las mañanas también encontrarás un mercadillo tradicional que se celebra al aire libre con puestos de embutidos, quesos y productos frescos de la zona.