La encantadora ciudad de Bélgica donde nació Max Verstappen y que está a una hora de Bruselas

Nadie puede dudar de que Max Verstappen es uno de los mejores pilotos de la historia de la Fórmula 1. El tetracampeón del ‘Gran Circo’ lleva más de una década dando espectáculo en circuitos alrededor de todo el mundo, desde España hasta Australia, con un Red Bull que ha conseguido colocar en lo más alto y al que siempre saca el máximo. ‘Mad Max’ es la gran figura histórica del automovilismo de los Países Bajos, aunque en realidad nació en Bélgica.

A pesar de que su padre, el que fuera también piloto de Fórmula 1 Jos Verstappen, es neerlandés, la madre del cuatro veces campeón es belga, y de hecho tiene la doble nacionalidad. El piloto nació en la localidad de Hasselt, una bonita localidad de la región de Flandes que está a solo media hora por carretera del territorio de Países Bajos y que es una de las poblaciones más importantes de la zona.

Hasselt, la ciudad natal de Max Verstappen

La ciudad de Hasselt cuenta con unos 90.000 habitantes y se sitúa a orillas del río Demer. Su historia se remonta al siglo VII, y en su casco histórico se pueden encontrar numerosas joyas que llevan mucho tiempo en pie, como la impresionante Catedral de San Quintín, construida en el siglo VIII pero reconstruida en el siglo XI, o la Basílica de Árbol de Jseé, que data del siglo XIV, así como la Abadía de Herkendore, un monasterio cistercense del siglo XII.

En su centro urbano, que es principalmente peatonal, también se pueden encontrar otros tesoros arquitectónicos como un antiguo beguinaje, varios mercados y algunos edificios en los que el estilo mosano es el predominante, así como varias joyas de estilo ecléctico. Además, puede presumir de tener el jardín botánico japonés más grande de Europa, que cuenta con más de 2,5 hectáreas inspiradas en los espacios verdes nipones del siglo XVII y que es el pulmón verde de la ciudad.

La ciudad natal de Max Verstappen también es una de las cunas gastronómicas de la provincia de Limburgo, por lo que, después de perderse por su precioso casco histórico, siempre es una magnífica opción degustar algunos de los exquisitos productos locales. Además, cerca de ella hay pequeños pueblos llenos de encanto que, si se tiene la oportunidad, hay que visitar sí o sí.

Hasselt se encuentra a tan solo un cuarto de hora en coche (y cuatro minutos en tren) de la ciudad de Genk, así como a 40 minutos de las ciudades de Lieja y Maastricht. En lo que respecta a Bruselas, se tarda poco más de una hora en llegar desde la capital de Bélgica, e incluso es posible cruzar la frontera con Alemania y plantarse en la ciudad de Colonia en menos de dos horas de trayecto.