La curiosa biblioteca en la que se entra por un país y se sale por otro
Alrededor de todo el globo terráqueo se pueden encontrar multitud de bibliotecas que se salen fuera de lo común, bien sea por su propio diseño, por la colección de volúmenes que albergan o por la ubicación en la que se enclavan. Algunas de ellas están en España, pero casi ninguna tiene comparación con la Haskell Library and Opera House, ya que se trata de un edificio erigido justo en una frontera internacional.
Esta biblioteca se encuentra entre Estados Unidos y Canadá, y de hecho se puede entrar por un país y salir por el otro, algo que solo es posible hacer en ciertos lugares del planeta. Además de su peculiar situación, se trata de uno de los edificios más bonitos de toda Norteamérica, lo que hace todavía más única a esta librería que lleva más de un siglo de historia en pie y que se ha convertido en todo un símbolo en la zona.
La Haskett Library, ubicada entre Estados Unidos y Canadá
La bonita biblioteca Haskett se encuentra entre Derby Line, en Vermont (Estados Unidos) y Rock Island, en Quebec, y fue construida en el año 1904 siguiendo los cánones del estilo victoriano y del conocido como ‘de la Reina Ana’ que imperaba en la zona a comienzos del siglo XX. Su ubicación no fue casualidad, ya que fue un regalo de la familia que lleva su nombre y que quería que los estadounidenses y los canadienses tuviesen un acceso equitativo tanto a los libros como a la ópera.
Con una entrada en cada país y una línea negra en el interior del edificio que delimita la frontera entre ambos países, este edifico es uno de los más singulares del mundo. En cuanto a su distribución, la mayoría de sus salas están en territorio canadiense, mientras que en la primera planta se ubica la propia biblioteca y en la segunda el teatro en el que se representan obras operísticas de manera asidua.
La Haskett Library and Opera House está reconocido como edificio histórico tanto en Estados Unidos como en Canadá por su importancia, aunque durante los dos mandatos de Donald Trump ha sido objeto de bastante polémica: tanto en el 2017 como en el 2025, las políticas del presidente estadounidense pretendían que los canadienses no pudieran acceder a la biblioteca por la entrada de Vermont, pero los responsables de la misma utilizaron diversos trucos para sortear esa decisión y así permitir que todo el mundo pudiera entrar en este curioso lugar.