La ciudad más surrealista del mundo es también una de las más baratas y está en China

Si estás pensando en un gran viaje fuera de España, de esos que se hacen una vez en la vida, en la ciudad de Chongqing tienes garantizado vivir experiencias únicas e inolvidables. Y es que hay pocos lugares en el mundo tan curiosos como esta megaurbe china de más de 30 millones de habitantes que parece querer desafiar al futuro escapando de toda lógica. Para que te vayas haciendo una idea de su locura urbana: metros que atraviesan edificios, gasolineras en los techos y una arquitectura que parece sacada de una película de ciencia ficción. Y a todo esto hay que añadir otro atractivo más: durante tu estancia podrás explorar la gastronomía local por precios tan económicos como 3 euros.

En Chongqing el futuro está en el presente

Estamos seguros de que ya solo planeando este viaje disfrutarás de lo lindo imaginando todo lo que te espera por delante. Situada en el suroeste del país a orillas del río Yangtsé, esta curiosa ciudad china combina belleza paisajística con un desarrollo urbano donde los rascacielos son indiscutibles protagonistas. Y aunque bien podría ser un ejemplo de la ciudad del futuro, lo cierto es que los atractivos de Chongqing van mucho más allá en una combinación de pasado y modernismo de lo más versátil.

Ciqikou, entre el pasado y la modernidad

Uno de los lugares que no debes perderte es el barrio histórico de Ciqikou, en la orilla occidental del río Jialing. En este distrito turístico encontrarás una calle central muy comercial, así como callejones empedrados de la época de las dinastías Ming y Qing con casas de té y templos budistas. Sus casas de madera oscura, con más de 1.800 años de historia, te trasladarán a la China más tradicional.

Dedica un rato a visitar el Templo Baolun que, además de tener cerca de 1.500 años de antigüedad, cuenta con un salón principal que fue construido en madera sin utilizar clavos. Y después de hacer una parada para disfrutar de un té a la manera de Chongqing, acércate hasta el muelle de Ciqikou para contemplar el paisaje fluvial de este puerto que se dedicó tradicionalmente al mercado de la porcelana.

Una ciudad que no se parece a ninguna otra

Pero es con sus arriesgados diseños urbanos que Chongqing ofrece una imagen fuera de lo común. Conocida internacionalmente como ‘la capital cyberpunk’, su compleja infraestructura montañosa incluye puentes que baten récords y una línea de metro que atraviesa edificios (estación de Liziba, distrito de Linshi). Pero además, su urbanismo a distintos niveles provoca situaciones tan surrealistas como que te encuentres caminando por la plaza Kuixinglou y al asomarte a la barandilla descubras que estás en lo alto de un rascacielos. Además, esta plaza suspendida, con sus impresionantes vistas al río Yangtsé, es uno de los lugares más instagrameables de la ciudad.

La zona es también perfecta para descubrir la comida local. Entre los platos estrellas están el Hot Pot de Chongqing, una olla caliente de carne, tofu y verduras con un caldo rojo muy picante (incluso aunque pidas la versión más suave) o el Xiao Mian (fideos de trigo en caldo también picante con verduras y salsa aromáticas. Y lo mejor es terminar con un ice jelly (gelatina de hielo) para suavizar el efecto del picante en la lengua. Seguro que te resultará sorprendente lo barato que sale comer, ya que puedes hacer una ruta de picoteo probando distintos platos y no pagar más de 5 euros.

Otros lugares que no hay que perderse en Chongqing

Aunque solo sea por su tamaño, ya te puedes imaginar que en este destino hay muchísimo que ver. Entre un mar de rascacielos y una vibrante vida callejera se esconden otros rincones mágicos que también contribuyen a que Chongqing sea una ciudad única.

El Gran Salón del Pueblo

En pleno centro de la ciudad se encuentra este edificio imponente en el que se combinan los elementos modernos con los rasgos tradicionales chinos. Utilizado para congresos y eventos culturales, destaca por su enorme cúpula y un diseño inspirado en el Templo del Cielo de Pekín. Merece la pena acercarse a verlo, aunque solo sea por fuera, ya que es uno de los símbolos de la ciudad, y además en su interior alberga el auditorio más grande de China.

La cueva Hongya

Este complejo de edificios construido sobre pilotes es uno de los encantos de esta ciudad china. En el interior de sus once niveles encontrarás tiendas, puestos de comida, hoteles y restaurantes (no te pierdas en la cuarta plata la calle de comida tradicional). El mejor momento para visitarlo es al atardecer; con la iluminación nocturna, resulta todo un espectáculo.

El Teleférico del río Yangtsé

Originariamente era un simple medio de transporte que conectaba las dos orillas del río y ahora se ha convertido en todo un icono cultural. Durante el trayecto disfrutarás de unas vistas espectaculares.