La ciudad de Tenerife con edificios coloniales y una catedral inspirada en la de Pamplona

Visitar Tenerife significa explorar los impresionanantes paisajes volcánicos del Parque Nacional del Teide, adentrarse en sus pueblos y relajarse en playas como las de Costa Adeje o Las Teresitas. Pero el viaje no estaría completo sin hacer una parada en una joya histórica que fue la primera ciudad colonial del archipiélago: San Cristóbal de La Laguna. Su casco histórico, con coloridas calles empedradas que nos trasladan hasta la España del Renacimiento, seguro que se convertirá en uno de tus rincones favoritos de la isla.

El casco histórico de San Cristóbal de La Laguna

Nos adentramos en un centro histórico que mantiene intacto su trazado original del siglo XV y está repleto de tesoros que invitan a revivir la conquista española. El mejor lugar para comenzar el recorrido es la Plaza del Adelantado, concebida para ser la plaza mayor de La Laguna, hoy es el punto neurálgico de esta animada localidad famosa por su ambiente universitario. Aquí encontrarás varios edificios destacados, como la pequeña Ermita de San Miguel Arcángel, el Monasterio de Santa Catalina de Siena, el Palacio de Nava y el Ayuntamiento. La plaza está rodeada de bonitas fachadas y árboles que bordean la fuente central. Será nuestro punto de partida para explorar las calles del centro.

El paseo nos lleva a través de calles adoquinadas con coloridas fachadas que son el mejor testigo de un rico pasado colonial. Durante este viaje a través del tiempo seguiremos encontrando iglesias, casonas señoriales, museos y joyas arquitectónicas únicas como la Torre de la Concepción que se encuentra junto a la iglesia del mismo nombre y cuenta con un campanario del siglo XVII que es uno de los emblemas de la ciudad. Desde arriba podrás disfrutar de una de las mejores panorámicas con los tejados de La Laguna y las montañas de alrededor.

La iglesia de la Concepción

Originaria del siglo XVI, es el edificio más antiguo de La Laguna y también la primera iglesia de la isla. Ha pasado por diversas ampliaciones y reformas y está declarada Monumento Nacional. Se encuentra en la Villa de Arriba, la zona en la que vivían los artesanos.

La Catedral de La Laguna

Y no puedes pasar por alto esta joya arquitectónica que también se encuentra en pleno centro histórico. Es el edificio religioso más importante de la ciudad y está dedicado a la Virgen de los Remedios, patrona de Tenerife. Su fachada de piedra en estilo neoclásico está inspirada en la de la Catedral de Pamplona. Otra de las curiosidades que debes conocer es que se trata de la única catedral española que ha sido construida con hormigón y fibras de polipropileno. Y aunque es un templo católico, cuenta también con obras de arte ortodoxas.

La Casa Lercaro

En esta casona típica canaria, que destaca por sus galerías de madera y bonitos patios, se encuentra el Museo de Historia y Antropología de Tenerife. El edificio perteneció a una familia de comerciantes genoveses llegados a la isla tras la Conquista. Además de poder disfrutar de una joya arquitectónica única, merece la pena la visita para saber más sobre la historia de Tenerife.

Una parada en el Mercado Municipal de la Laguna

Si eres de los que cuando viaja no se pierden un mercado, el de La Laguna te sorprenderá con la gran cantidad de productos frescos, como quesos, vinos, papas y mojos canarios. Es también un buen lugar para relacionarte con los lugareños y aprovechar para comprar productos típicos canarios. Se encuentra en la Plaza del Cristo, en el casco histórico de la ciudad, y está abierto hasta las 14h.

La Laguna es también uno de los lugares más populares de la isla para ir de tapas. En el centro histórico, y en concreto en la zona que rodea a la Plaza de la Concepción, encontrarás numerosos bares y restaurantes donde degustar platos tan típicos como el sancocho, la ropa vieja y las papas arrugadas con mojo.