La ‘Capilla Sixtina’ mudéjar escondida en un pueblo de Guadalajara de menos de 120 habitantes

Probablemente a casi ninguno le suene el nombre de El Cubillo de Uceda, una pequeña localidad de Guadalajara que cuenta con apenas 120 habitantes según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y que se enclava en la comarca de Campilla del Heneres. A priori, puede parecer uno más de los pequeños pueblos que hay repartidos por la España más rural, pero la realidad es que alberga uno de los mayores tesoros arquitectónicos de Castilla-La Mancha.

En este diminuto municipio situado a solo una hora por carretera de la ciudad de Madrid se encuentra la impresionante Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un austero templo que puede engañar ligeramente a quienes no lo conozcan, ya que su austero exterior no tiene nada que ver con su sobrio interior; de hecho, no por nada se ha ganado el sobrenombre de ‘La Capilla Sixtina múdejar’ de Guadalajara debido a su preciosa arquitectura.

La preciosa iglesia del pueblo de El Cubillo de Uceda

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es el principal templo de El Cubillo de Uceda y fue construida entre los siglos XII y XIII. A pesar de estar situada en un pequeño pueblo, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura mudéjar que perduran en la provincia de Guadalajara, sobre todo por su magnífico ábside, que es la gran joya de esta coqueta iglesia castellanomanchega.

Esta preciosa construcción fue remodelada en el siglo XVI, por lo que se pueden ver mezclas de numerosos estilos. Ese ábside mudéjar de ladrillo cuenta con arcos ciegos, aunque de ese tipo de arquitectura también destaca la imponente torre que se alza sobre todo el templo y que también está levantada en ladrillo sobre una base de piedra; además, cuenta con dos ventanas aspilleradas que añaden aún más encanto.

En el exterior también se pueden encontrar una portada plateresca y varias columnas renacentistas, mientras que en su interior hay dos zonas claramente distintas: esa del ábside mudéjar y el resto del templo, el cual fue remodelado hace medio milenio y que mantiene cierta estética de ese estilo arquitectónico, aunque también con elementos platerescos. Intramuros, los visitantes también se encontrarán con varios sepulcros.

Para ir desde la ciudad de Madrid a El Cubillo de Uceda, en un trayecto de apenas una hora por carretera, primero es necesario encarar la A-1 para después enfilar la M-103. Al llegar a la localidad de Talamanca de Jarama, hay que desviarse por la M-120, que lleva directamente hasta este pueblo guadalajareño que oculta este magnífico tesoro.