La alternativa sin turistas a Peñíscola: un pueblo costero de Castellón tranquilo y con monumentos increíbles
El pueblo de Peñíscola es uno de los destinos más turísticos tanto de la provincia de Castellón como de toda España, y es que miles de personas se sienten atraídas por esta majestuosa localidad de la Costa del Azahar en la que se combinan asombrosas playas con un casco histórico sublime que no tiene nada que envidiar a Dubrovnik. Eso sí, tal es la cantidad de viajeros que pasa en el municipio sus vacaciones de verano que durante el mes de agosto puede llegar a estar muy masificado.
Tal es el groso turístico que llega a este punto de la Comunidad Valenciana que en el octavo mes del año, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de turistas es 11 veces mayor al de vecinos, una cifra desorbitada. Por ello, si lo que se quieren es evitar las multitudes tanto junto al Mediterráneo como en el paseo marítimo, lo idóneo es encontrar una alternativa menos masificada, y a tan solo 40 minutos de la ciudad de Castellón hay una inmejorable: la localidad de Alcocéber.
Alcocéber: el destino tranquilo de la Costa del Azahar
Quienes opten por pasar unos días estivales en el pueblo de Alcocéber, que cuenta con unos 2.000 habitantes, podrán disfrutar igualmente de playas de arena fina y dorada y de las aguas turquesas del Mediterráneo, pero sin tener que soportar hordas de gente a todas horas, lo que permite a los turistas tener unas vacaciones más tranquilas que si se deciden por el municipio de Peñíscola.
Entre los arenales más destacados está el de Las Fuentes, que se encuentra en pleno casco urbano y que oculta un fantástico mundo marino. También es conocido el de Carregador, que se extiende más de 800 metros a lo largo del litoral y cuenta con un imponente conjunto de dunas que la hacen áun más encantadora. Ambas son igual de fascinantes que la playa peñiscolana, pero cerca del pueblo también hay otras menos concurridas, como la de la Romana o la cala de Mundina.
Eso sí, en Alcocéber también se pueden hacer excursiones tanto al Parque Natural de la Sierra de Irta como a las Islas Columbretes, y al igual que Peñíscola, es mucho más que un destino costero: en su casco urbano hay maravillas arquitectónicas que merece la pena descubrir, y aunque quizás la Iglesia de San Cristóbal no sea igual de imponente que el fotografiado castillo, sigue siendo un monumento precioso.
Además, la localidad de Alcocéber pertenece administrativamente al municipio de Alcalá de Xivert, en cuyo núcleo urbano principal también se ocultan auténticos tesoros como la Iglesia de San Juan Bautista o una fortaleza del siglo X de origen árabe. Por ello, este pueblo es una alternativa perfecta a todos aquellos que quieran viajar a la Costa del Azahar pero prefieran evitar las masificaciones que se producen en Peñíscola en las semanas de verano.