Guía de supervivencia para los viajes en tren: cómo estar preparado ante las incidencias

Salir de casa para embarcarnos en un viaje en tren sin un plan B ya no parece ser una opción. Las incidencias en los trenes de media y larga distancia se han convertido en una constante, y ya no extraña ver noticias sobre colapsos, retrasos y cancelaciones abriendo periódicos y telediarios. Los pasajeros se están teniendo que enfrentar a cortes de servicio, trenes bloqueados a mitad de camino, averías técnicas… que afectan gravemente a sus planes de viaje.

Es cierto que si tenemos la mala suerte de estar en una situación así, poco podemos hacer para solucionarlo, pero estar preparado y saber cómo actuar puede marcar la diferencia entre un día malo y uno horrible.

1. Consultar la información previamente

Antes siquiera de salir de casa, es buena idea consultar tanto las noticias como las webs y redes sociales oficiales de la compañía ferroviaria con la que vayamos a viajar. Así, podremos ver si han anunciado alguna incidencia que afecte a nuestro trayecto. Igualmente, debemos informarnos a través de Adif, la entidad pública que gestiona las líneas de ferrocarril, que cuenta con el apartado 'Estado de la red' en su página web, donde ofrecen información actualizada sobre el tráfico ferroviario.

2. Pensar las alternativas

Ante el caso de que nuestro tren se cancele o se retrase en exceso y tengamos una gran urgencia por llegar a nuestro destino lo más pronto posible, antes de darnos por vencidos, debemos tener claras las alternativas. Líneas de autocares, coches compartidos o incluso un billete de avión de última hora pueden ser nuestra solución.

3. Un kit de supervivencia

Es mejor prevenir que curar, por ello nunca está de más ponernos en las peores situaciones y pensar qué echaríamos en falta si, por ejemplo, tenemos que esperar largas horas en una estación de tren o si este se queda parado a mitad de recorrido.

Lo primero sería contar con agua y algo de comer, así como cargadores o una batería externa para móviles y ordenadores. Algo de entretenimiento más allá de los aparatos electrónicos (que podrían quedarse sin internet ni cobertura) también es buena idea, como por ejemplo un libro o unas cartas. Y en los meses de verano un abanico o incluso un ventilador de mano no está de más.

4. Saber cómo actuar en situaciones de estrés

Quedarse atrapado en un tren en mitad de la nada no es una situación agradable, pero incluso en esos momentos de estrés es muy importante mantener la calma. Es esencial seguir las indicaciones del personal, y evitar salir del convoy aunque esté parado. Además, si pensamos presentar una reclamación, es buena idea documentar la situación con fotos y videos.

5. ¿Cómo puedo reclamar?

Una vez haya pasado todo, podemos plantearnos presentar una reclamación. En el caso de Renfe, si cancelan un tren, el usuario puede pedir el reembolso total de su billete y solicitar un transporte alternativo. Si el problema es un retraso, en los servicios de Larga Distancia y AVE, Renfe ofrece una devolución de hasta el 50 % del importe cuando el retraso es de entre 60 y 89 minutos. Si supera los 90 minutos, la devolución es íntegra. Cuando se trata de trenes de Media Distancia y Avant, se ofrece el 25 % del importe por retrasos de 15 a 29 minutos, el 50 % si es de entre 30 y 50 minutos y el 100 % si llega a la hora.

La reclamación se efectúa a través de la página web de Renfe, concretamente en el apartado 'Reclamaciones', donde tendremos que rellenar un formulario con nuestros datos personales, de nuestro billete y de la incidencia. Además, también podemos presentar los recibos de gastos (comida, alojamiento, transporte alternativo, etc.) que hayamos tenido debido al retraso o cancelación. Es importante saber que solo podremos solicitar la indemnización una vez pasadas 24 horas desde la llegada del tren, con un máximo de 3 meses desde la fecha del viaje.

Sin embargo, tal y como se estipula en la web de Renfe "de acuerdo con lo establecido en el artículo 19.10 del Reglamento 2021/782 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2021, sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros de ferrocarril, la empresa ferroviaria no está obligada a indemnizar si puede demostrar que el retraso, la pérdida del enlace o la cancelación se debió directamente a causas de fuerza mayor descritas en el citado artículo". ¿Qué quiere decir esto? Que no se podrá reclamar en caso de circunstancias extraordinarias ajenas a la explotación ferroviaria, como los fenómenos meteorológicos extremos, las catástrofes naturales graves, las crisis graves de salud pública o el comportamiento de terceros (por ejemplo, personas en la vía, robo de cables, emergencias a bordo, actuaciones policiales, sabotaje o terrorismo).