Estados Unidos más allá del Mundial 2026: el tren panorámico que vuelve a funcionar y es de los más increíbles del mundo

El Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá es sin duda el evento más importante del año en el mundo del deporte, con miles de millones de personas alrededor de todo el planeta pendientes de los partidos. Son muchos los que han viajado desde España para ver a la Selección y han aprovechado para conocer las joyas norteamericanas, aunque casi nadie ha reparado en uno de los trenes panorámicos más impresionantes del continente.

A pesar de que el estadio más cercano del torneo está a más de 2.300 kilómetros de distancia (en Vancouver), este espectacular convoy sí que circula durante una parte por la extraordinaria región de la Columbia Británica, y es que la histórica White Pass & Yukon Route, que acaba de reabrir para este verano de 2026, atraviesa algunos de los paisajes más impactantes tanto de Canadá como de los Estados Unidos, lo que la convierte en uno de los itinerarios ferroviarios más especiales que se pueden completar en la vida.

La ruta White Pass & Yukon por Canadá y Alaska

La White Pass & Yukon Route tiene casi 130 años de historia, y es que fue inaugurada en el año 1898 en el contexto de la fiebre del oro de Klondike para trasladar a los miles de trabajadores que buscaban ese tesoro aúreo. Con 177 kilómetros, la vía se ha reconvertido en una joya histórica con consideración de Lugar Histórico Internacional de la Ingeniería Civil por la ASCE (American Society of Civil Engineers), lo que ya deja entrever la belleza y la importancia de este recorrido ferroviario.

El punto de partida de la ruta es Skagway, una pequeña ciudad de menos de un millar de habitantes que fue un importante núcleo de población durante la fiebre del oro, y recorre parajes que parecen sacados de otro planeta, conformados por glaciares, montañas, ríos, cascadas, lagos y desfiladeros, hasta llegar a Carcross, ubicado ya en la región de Yukón a orillas del lago Bennett (y una de las cunas de la cultura indígena), no sin antes pasar durante algunos kilómetros por la Columbia Británica.

El viaje dura menos de tres horas y es una experiencia que se debe tener sí o sí si se está por la zona, ya que además los pasajeros se embarcan en un viaje en el tiempo al subirse a los restaurados vagones históricos del convoy. Además, el precio va desde unos 135 euros a unos 183 euros, por lo que no hace falta rascarse en exceso el bolsillo para poder realizar este inolvidable viaje.