Esta ciudad es una de las más bonitas de Bélgica: cerca de Lieja, con bosques y un castillo medieval

Que Bélgica cuenta con ciudades mágicas como Gante o Brujas no es ningún secreto. Y que estos populares destinos despiertan un gran interés entre los viajeros de España, tampoco. A pesar de ser un país pequeño, las joyas urbanas de Bélgica no solo no acaban aquí, sino que se encuentran muy repartidas. Y como siempre apetece explorar lugares nuevos, ponemos la vista en el sur, donde se encuentra Valonia, una región que presume de ciudades medievales y castillos en medio de entornos de naturaleza fascinante, como la Roche-en-Ardenne. Esta pequeña ciudad con siglos de historia se encuentra en el corazón de las Ardenas belgas y tiene todo lo necesario para los que anhelan un viaje tranquilo en medio de parajes únicos y muy inspiradores.

La Roche-en-Ardenne, un escenario histórico

Esta pequeña ciudad medieval de la provincia de Luxemburgo (¡ojo! no confundir con el Gran Ducado de Luxemburgo) tiene la particularidad de que te roba el corazón nada más conocerla. Elegantes casas, un legendario castillo medieval y paisajes colindantes que parecen sacados de un cuento, son la principal carta de presentación de este interesante destino que se encuentra a menos de una hora de Lieja.

Pero no hay que olvidar que esta ciudad fue también un importante escenario durante la Segunda Guerra Mundial. En un edificio de tres plantas está el museo dedicado a la famosa batalla de las Ardenas que dejó la Roche-en-Ardenne practicamente en ruinas. Si te apasiona la historia, no pierdas la ocasión de visitar este museo y retroceder por un rato hasta la Europa de la Segunda Guerra Mundial.

A pocos pasos del museo se encuentra la iglesia de San Nicolas. De fachada oscura, fue reconstruida a principios del siglo XX, ya que quedó totalmente destruida por la guerra. Del interior destacan las vidrieras y el órgano. Pero es desde el castillo desde donde mejor podrás apreciar su belleza y la elegancia de su torre campanario.

En la Rue Châmont, la arteria principal, es donde encontrarás más animación, ya que es donde están las principales tiendas, restaurantes y brasseries de la ciudad. Además de descubrir su interesante patrimonio, lo mejor que se puede hacer en La Roche-en-Ardenne es deambular por sus calles repletas de bonitos edificios (la mayoría reconstruidos tras la guerra). Pero sin duda, uno de los paseos más agradables es el que discurre por cualquiera de las dos orillas del río Ourthe.

Las ruinas de la fortaleza feudal

En lo alto de un promontorio, con espectaculares vistas a la ciudad y al río Ourthe, aparecen las ruinas del Castillo de La Roche-en-Ardenne. Originario del siglo IX, los distintos gobernantes que lo habitaron lo fueron ampliando durante los cinco siglos posteriores. Como no podía ser de otra manera, la fortaleza también cuenta con su propio fantasma: el de la joven Berthe, hija del Conde de La Roche, a la que se puede ver paseando sobre las murallas en el espectaculo que se celebra en este recinto durante las noches de verano.

El impresionante Valle del Ourthe

Si eres de los que cuando viajan además de espacios urbanos, buscan también adentrarse en la naturaleza más cercana, te proponemos realizar el circuito del valle del Ourthe. Una caminata que transcurre a lo largo del río Ourthe, en la que no faltan espectaculares miradores. Cuenta con bastante desnivel, pero para compensar el esfuerzo y las empindas subidas de estos senderos, podréis disfrutar durante todo el trayecto de las vistas espectaculares que ofrece este valle.

La ruta parte de La Roche-en-Ardenne y se extiende a lo largo de unos 13 kilómetros. Comienza en el centro del pueblo y atraviesa bosques y paisajes con vistas al castillo. Se puede realizar en unas cuatro horas.

Los sabores de la región de las Ardenas

La naturaleza del destino también marca la gastronomía. Estamos en una zona de ríos y abundantes bosques donde habitan ciervos, corzos y jabalíes, con lo que ya te puedes imaginar que en los sabores de esta región no faltan los platos de caza. Si te gusta la buena mesa, en esta escapada podrás disfrutar de la gastronomía belga al estilo valón con platos tradicionales y muy contundentes, como los callos con jamón curado de las Ardenas, la ensalada con tocino y para los más gourmets: el afamado jamón de Las Ardenas, que en su forma ahumada es el embutido estrella de Bélgica.