El último lugar de moda de Berlín no es el que te esperas: ¿por qué la gente toma café en un cementerio de la capital de Alemania?
Los cementerios son lugares sagrados que emanan un aire lúgubre pero que también pueden ser sumamente espectaculares, ya que alrededor del mundo hay camposantos que destacan por la belleza de sus tumbas o por estar en ubicaciones un tanto curiosas, y de hecho en España hay algunos ejemplos. Uno de los más curiosos se encuentra en la ciudad de Berlín, y es que se ha convertido en uno de los puntos de moda de la capital de Alemania, como si de la Puerta de Brandeburgo se tratase.
La razón de que el cementerio de la Iglesia de San Matías, ubicado en el distrito berlinés de Schöneberg, se haya convertido en una parada casi obligatoria en el itinerario turístico por la urbe y en un lugar de encuentro para los locales no es que en él estén enterradas figuras conocidas (que las hay), sino que justo en su entrada hay una cafetería sumamente especial que atrae a centenares de clientes cada día, y su historia es tan apasionante como la de las personas que están sepultadas justo al lado.
La cafetería del cementerio de San Matías en Berlín
A las puertas de la entrada principal del cementerio de San Matías, que se encuentra separado del propio templo, se ubica la antigua casa del jardinero del camposanto, que hoy en día se ha reconvertido en el apasionante Café Finovo. Esta cafetería abrió sus puertas en el año 2006, y durante dos décadas ha sido uno de los secretos mejor guardados de Berlín, aunque hoy en día ya es todo un icono de la ciudad germana.
Se trata de la primera cafetería ubicada en un cementerio de todo Berlín, aunque no es la única que hay en el mundo, ya que en otras grandes ciudades (e incluso en la propia urbe alemana) ya han abierto más. El artífice de que abriera sus puertas al público fue Bern Bossman, un actor y activista por los derechos del colectivo LGBT que quiso convertir esta antigua caseta en un espacio seguro y de homenaje a sus amigos fallecidos durante la crisis del VIH.
La cafetería está decorado con objetos que han donado los familiares de quienes están enterrados en el cementerio, donde también se pueden visitar las tumbas de los hermanos Grimm, los conocidos autores de cuentos. Por ello, tomarse un café en este establecimiento es una de las cosas más singulares que se puede hacer en el viaje a Berlín y algo que ya han hecho muchos de los turistas que han volado hasta la capital de Alemania.