El turismo se reconfigura por la guerra en Oriente Medio: «Destinos que eran muy populares se han visto afectados»

El conflicto en Oriente Medio está poniendo en jaque al mundo entero en todos los niveles. El intercambio de ataques entre países como Israel e Irán no solo supone una amenaza para la población de la zona, sino que ha extendido la tensión al resto del planeta, empezando por el aumento del precio del petróleo.

En este contexto, el sector turístico también se ha visto resentido. El cierre del espacio aéreo de países turísticos como Jordania o Emiratos Árabes Unidos provocó que miles de personas se quedasen varadas en estos y otros países tan lejanos a la guerra como Tailandia o Vietnam, y es que aeropuertos como el de Dubai o el de Doha actúan como puntos de conexión entre Asia y Europa.

Aunque los espacios aéreos hayan reabierto en algunos casos, todavía están activas las alertas gobiernos como el de España, que por el momento recomienda cancelar o aplazar el viaje a los países de Oriente Medio. De hecho, el Consejo Mundial de los Viajes y el Turismo considera que el conflicto en la zona pone en riesgo la realización de 135 millones de viajes internacionales en 2026, de los que 116 millones corresponden son fuera de esta región asiática.

El flujo de viajeros se redistribuye

Con la guerra en Oriente Medio marcando la geopolítica actual, se redibuja el mapa del trismo global, se reconfiguran los flujos de viajeros, que ahora más que nunca buscan destinos percibidos como seguros. Países que hasta hace poco figuraban como opciones de viaje para muchos turistas, ven cómo la demanda se contrae y es absorbida por otras regiones del globo.

«Hay destinos que antes de la guerra eran bastante populares o incluso que estaban en crecimiento, pero que a consecuencia de lo sucedido se han visto afectados», explica a 20minutos Beatriz Oficialdegui, directora de Comunicación y Marketing de la agencia de viajes Destinia. Entre ellos, destaca países como Marruecos, Turquía, Jordania, Emiratos Árabes, Túnez o Chipre.

«España, Italia y Portugal son países europeos considerados como seguros por los extranjeros»

De manera contraria, la redistribución de viajeros beneficia a naciones como España, Italia y Portugal, países europeos «considerados como seguros por los extranjeros», detalla Oficialdegui. «En ellos hemos visto un incremento de las reservas desde el inicio del conflicto. Es algo beneficioso para el sector turístico español, pero dado que no está solo en esto tendrá que competir con Portugal e Italia», añade.

Según Oficialdegui, no consideran que los turistas estén «indecisos a la hora de elegir destino, sino que quieren optar por un destino seguro. Lo que sí tenemos claro es que quieren viajar durante sus vacaciones». Eso sí, aunque para los viajes dentro de España o Europa no han notado cambios en el comportamiento de los viajeros, para vuelos de largo recorrido, en los que se hace escala en el Golfo, «los clientes sí que llaman con dudas y solicitando información«.

Los españoles viajarán un 18 % más que en 2025

A pesar del contexto de incertidumbre internacional, el sector turístico mantiene el pulso de la demanda, confirmando que el deseo de viajar sigue siendo una prioridad para muchas personas. De hecho, «las reservas para esta Semana Santa han crecido respecto de la anterior», destaca Oficialdegui. «Los españoles viajarán un 18 % más que en 2025, pero prefieren hacerlo principalmente por Europa; mientras que un 11 % más de extranjeros visitaran España en estas fechas», concreta.

Este comportamiento se explica, en parte, por una demanda que aún arrastra inercias de la recuperación pospandemia. Muchos viajeros planifica con mayor antelación y buscan asegurar precios y disponibilidad, lo que adelanta el calendario de reservas.

«La anticipación ha crecido este año, pero hay que ir viendo cómo evoluciona»

Esto lo vemos también de cara al verano: «Las reservas van muy bien, especialmente porque hemos visto que la anticipación ha crecido este año, pero hay que ir viendo cómo evoluciona», señala Oficialdegui. Así, los datos son positivos, «sobre todo entre los extranjeros que ya miran más a nuestro país como destino seguro debido al conflicto», y para los turistas españoles la tendencia de veranos anteriores también se mantiene y «aprovechan para visitar otros países».

La incógnita de los precios

La incógnita que sobrevuela la próxima temporada turística es el precio de los viajes. Tras años de subida continuada, ahora se dan más presiones al alza que podrían encarecerlos aún más: desde la subida del precio del combustible hasta la inflación acumulada. «De cara a Semana Santa no lo hemos notado, porque muchas reservas con vuelo ya estaban compradas de antes de la guerra, pero de cara a verano habría que ir viendo cómo evoluciona el precio de los carburantes y cómo afecta a la parte de los desplazamientos», explica la directora de Comunicación y Marketing de Destinia.

El aumento de las tarifas no solo afecta a los vuelos, ya que los hoteles también podrían verse afectados. «Está claro que si la demanda de alojamientos sube debido al desplazamiento de turistas extranjeros, subirán los precios«, apunta Oficialdegui. «Pero hay que tener en cuenta que si subimos mucho los precios (que ya están en precios históricos), corremos el riesgo de que los turistas extranjeros empiecen a irse a otros países», sentencia.