El santuario del País Vasco que ha visitado un conocido actor de Disney en su viaje a España
España fascina a personas procedentes de todo el mundo, y eso incluye a los rostros más conocidos de Hollywood. En los últimos años, algunos de los actores y actrices más conocidos del séptimo arte han viajado hasta aquí para conocer los tesoros que se esconden en la Península Ibérica y grabar documentales, como ha sido el caso de Eva Longoria o Gwyneth Paltrow. Ahora ha sido David Henrie, protagonista junto a Selena Gomez de Los magos de Waverly Place, quien está visitando el paós.
El actor va a estrenar una serie documental llamada Seeking Beauty, en la que descubre algunos de los rincones más fascinantes del planeta. La primera temporada llega en enero de 2026 y se rodó en Italia, mientas que la segunda, ambientada en España, se podrá ver a finales de dicho año. Ha visitado lugares fascinantes como Barcelona o Sevilla, así como el País Vasco, donde se ha quedado anonadado con la belleza de una de sus mayores joyas: el majestuoso Santuario de Loyola.
El Santuario de Loyola, un lugar mágico en Guipúzcoa
El Santuario de Loyola a dos kilómetros del centro del municipio de Azpeitia, en el corazón de la provincia de Guipúzcoa. Ubicado a tan solo 40 minutos de la ciudad de San Sebastián, este espléndido monumento comenzó a erigirse en el año 1689 en torno a la casa natal de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y tardó casi un siglo en terminarse; desde entonces, se ha convertido en una de las grandes joyas arquitectónicas de todo el País Vasco.
Este impresionante complejo arquitectónico levantado en el valle del río Urola consta de una impresionante basílica marmórea (los materiales se extrajeron en el cercano macizo Izarraitz) ideada por el discípulo de Bernini, Carlo María Fontana, que además erigió una descomunal cúpula de 65 metros de altura y que no tiene absolutamente nada que envidiar a la de Brunelleschi en la Catedral de Santa María del Fiore en Florencia.
A ambos lados del templo se extienden dos alas de uno 75 metros de longitud y que añaden todavía más magnitud a esta descomunal obra en la que el estilo barroco es el predominante. Asimismo, junto al enorme edificio, se ubica la casa en la que nació San Ignacio de Loyola, que data de finales del siglo XV y es un claro ejemplo de la arquitectura medieval tradicional de Guipúzcoa, así como un lugar de visita obligada.
El interior del santuario es igual de majestuoso que su fachada, por lo que es habitual que al cruzar sus puertas, los visitantes (como el propio David Henrie) se queden perplejos ante la belleza del altar mayor, entre otros tesoros que se esconden intramuros. En los meses de invierno, se puede explorar todo el complejo de 09:30 a 12:45 y de 15:30 a 18:15.