El refugio de Juan Carlos Ferrero en Valencia: tesoros medievales y cerca de la Costa Blanca
Juan Carlos Ferrero es uno de los nueve tenistas de España que pueden decir que han logrado ganar un Grand Slam, una lista conformada por nombres como Rafael Nadal, Carlos Alcaraz, Manolo Santana o Sergi Bruguera, entre otros. El exentrenador del murciano alcanzó la gloria en el año 2003 en París, venciendo en la final de Roland Garros a Martin Verkerk, y durante sus 14 años en el circuito ATP viajó por todo el planeta.
Desde la capital de Francia hasta Nueva York, pasando por Londres o Melbourne, el valenciano visitó varias de las ciudades más increíbles del planeta, aunque siempre que tenía (y tiene) la oportunidad, el tenista regresa a su pueblo natal en Valencia: Ontinyent. Esta localidad es sin duda uno de los tesoros más infravalorados de la Comunidad Valenciana, y sin duda merece la pena hacer una visita.
Así es Ontinyent, el pueblo natal de Juan Carlos Ferrero
El municipio de Ontinyent cuenta con unos 37.000 habitantes y se sitúa en plena comarca del Valle de Albaida, a orillas del río Clariano y con la Sierra Grossa como telón de fondo. A pesar de que en los alrededores del pueblo se han encontrado vestigios prehistóricos que se remontan al neolítico y que por ella pasaron los musulmanes, fue a partir de 1244, con la conquista de Jaime I, cuando comenzó a ser una de las principales poblaciones de la zona.
De la Edad Media aún se conservan numerosos edificios, como la preciosa Iglesia de Santa María, que presenta una amalgama de estilos que van del románico al renacentista (pasando por el gótico), o las de San Miguel (siglo XIV), San José o San Rafael, así como las ermitas de San Esteve o de Santa Ana, aunque el patrimonio de índole religiosa no es lo único que hay que ver en el hogar natal de Juan Carlos Ferrero.
Paseando por el Barrio de la Villa, los visitantes se topan con joyas como el Palacio de la Villa, declarado Bien de Interés Cultural, o la Plaza del Castell, mientras que en el casco urbano de la localidad también es posible toparse con maravillas como la Torre de l’Atxa, que data del siglo XIII, o el Puente Viejo, del siglo XVI, pero lo mejor que se puede hacer es perderse por su entramado callejero para descubrir todos sus secretos.
En los alrededores de Ontinyent también se pueden disfrutar de enclaves naturales tan apasionantes como el Pou Clar, un impresionante conjunto de pozas de agua en las que es posible refrescarse en las semanas de verano y que son ideales para pasar una tarde estival; además, cerca del pueblo también hay numerosas rutas de senderismo que son perfectas para complementar la escapada a este infravalorado destino rural.
Cómo llegar a Ontinyent
Ontinyent se encuentra a poco más de una hora de la ciudad de Valencia. Para ir desde la capital provincial, primero hay que encarar la V-31 antes de enfilar la A-7, y ya a escasa distancia del centro urbano del municipio, es necesario tomar el desvío por la CV-650, que lleva directamente hasta la localidad que vio crecer a Juan Carlos Ferrero.