El pueblo que esconde el mayor bosque de acebos de España: un entorno natural, mágico y único
Durante las últimas semanas del año, es muy habitual ver muchas casas en España decoradas con ramas de acebo, y es que durante la época de Adviento y Navidad este arbusto se convierte en uno de los principales protagonistas de las ornamentaciones. Además, hay un lugar en la propia Península Ibérica donde esta planta crece a lo grande y se extiende a lo largo de muchos kilómetros cuadrados, creando una imagen apasionante durante los meses de otoño: se trata de los acebales de Soria.
En la zona más oriental de Castilla y León se encuentran los bosques de acebos más grandes de todo el país. En el último trimestre del año, estos apasionantes entornos naturales se convierten en una típica estampa otoñal que fascina a todo el que la contempla, y no hay mejor manera de poder ser testigo de ella que acercándose al pueblo de Oncala, una villa soriana de apenas 60 habitantes que es la puerta de entrada a uno de los parajes más extraordinarios de la nación.
Oncala, un pequeño secreto en Soria lleno de sorpresas
La localidad de Oncala se ubica en la comarca de las Tierras Altas, al norte del territorio soriano, cuyo origen se remonta a la Edad Media y que es un auténtico remanso de paz. Recorrer sus estrechas y empedradas calles es una fantasía para los amantes del turismo rural, y entre ellas se pueden visitar tesoros arquitectónicos como la Iglesia de San Millán, levantada en el siglo XVIII y que está declarada Bien de Interés Cultural; además, alberga una decena de tapices flamencos anteriores al templo.
Tampoco hay que dejar de visitar el Museo de los Pastores, ubicado en una de las preciosas casonas que conforman el casco urbano de la villa y en el que se puede aprender mucho más sobre la trashumancia. Eso sí, en esta localidad dividida en dos por el río Linares lo mejor que se puede hacer es salir de sus callejuelas y adentrarse en la excelsa naturaleza que las circunda y en la que los acebos copan todo el paisaje.
Los acebos de Oncala, un paraíso otoñal en Castilla y León
Oncala es la puerta de entrada a la Reserva Natural de Garagüeta, un bosque de acebos de más de 400 hectáreas ubicado en Sierra de Montes Claros. Estos arbustos, de enorme importancia espiritual para los celtíberos (de hecho, en el enclave están los restos de un antiguo castro), crecen de manera desmesurada tanto a lo alto a lo ancho, y se pueden descubrir a través de una ruta de senderismo de seis kilómetros que serpentea por todo el entorno.
Asimismo, en este enorme bosque también se pueden encontrar sorpresas tan alucinantes como huellas de dinosaurios, convirtiendo a la reserva en un lugar de suma importancia paleontológica; para saber más acerca de estos fósiles, siempre se puede visitar el Aula Paleontológica de Villar del Río, un municipio cercano. Desde luego, es uno de los lugares más mágicos de Castilla y León, y por ello es ideal para hacer una excursión a este municipio en el que cada mes de noviembre se celebra la Feria del Acebo, que congrega a miles de visitantes.