El pueblo medieval de La Rioja que cuenta con un encantador rincón de ‘paredes amantes’

A lo largo y ancho de toda España hay una infinidad de pueblos que apenas cuentan con un puñado de habitantes, y algunos de ellos, para impulsar las visitas y convertirse en referentes de turismo rural, convierten las calles de la localidad en un museo al aire libre. Un ejemplo de ello es la villa de Sajazarra, ubicada al norte de La Rioja, que cuenta con uno de los rincones más encantadores de la comunidad autónoma.

Este pequeño municipio riojano de unos 120 habitantes se encuentra a un paso tanto de Castilla y León como del País Vasco, ya que se enclava en la comarca de Haro, y además de contar con un patrimonio arquitectónico excelso que se remonta a la Edad Media, también cuenta con uno de los tesoros escultóricos más especiales de toda la Península Ibérica; eso sí, hay que estar muy atento para no pasar de largo, ya que está un tanto oculto entre las callejuelas de la localidad.

Sajazarra, una joya medieval en el norte de La Rioja

El municipio de Sazajarra tiene un milenio de historia, y durante la época medieval se convirtió en uno de los grandes centros de población de la zona. De dichos tiempos todavía perduran algunos monumentos que ayudan a preservar ese espíritu medieval presente en todos los rincones de la villa, como por ejemplo su majestuoso castillo-palacio del siglo XV, uno de los mejor conservados de La Rioja. Además, todavía quedan en pie algunas partes de su muralla, como la Puerta del Arco, una de las cuatro que tenía esta protección de piedra hace siglos.

Esta puerta de entrada al casco urbano de la villa se ubica entre los otros dos grandes lugares de interés de la localidad, la Iglesia de Santa María de la Asunción, un sublime templo del siglo XII (reformado varias veces) y el precioso edificio consistorial, que sigue la línea arquitectónica del pueblo y que cuenta con una escultura metálica de un dragón que sobresale por dos de sus lados. Asimismo, también hay que acercarse a la Ermita de Santa María de Cillas, ubicada a 1,5 kilómetros del municipio.

‘Las paredes amantes’ y las obras artísticas de Sajazarra

Desde hace décadas, esta localidad riojana rodeada de viñedos quiso dar un aspecto distinto a su precioso entramado callejero, instalando diversas obras escultóricas de diferentes artistas, como una campana conformada por 14.000 fotografías o la conocida como ‘Paredes amantes’, una escultura de dos manos intentando alcanzarse ubicada en el ínfimo espacio que hay entre dos casas de piedra junto al lado del Ayuntamiento.

Quienes quieran ir desde la ciudad de Logroño a conocer esta preciosa obra de arte y el resto de joyas de Sajazarra, tendrán que recorrer la AP-68 durante bastantes kilómetros antes de virar brevemente por la N-126 y la N-232 antes de encarar la LR-209, desde la que sale el desvío que lleva al pueblo. El trayecto es de 40 minutos desde la capital provincial.