Así es el tesoro romano mejor conservado de España: un templo rodeado de naturaleza
El paso de los romanos por la Península Ibérica aún se puede comprobar en numerosas partes de España, y es que alrededor de todo el país todavía quedan en pie impresionantes vestigios de la época en la que Roma dominaba el territorio que han soportado el paso del tiempo y que incluso milenios después de su construcción siguen conservando ese esplendor que tuvieron hace muchos siglos. Uno de los mejores ejemplos de ello se ubica en la provincia de Cáceres, donde están las ruinas romanas de Augustobriga.
Todo lo que queda de la ciudad homónima es su maravilloso templo, al que también se le conoce como Templo de los Mármoles. Además de tener un pasado sumamente curioso, este apasionante monumento de casi dos milenios de historia es único en todo el mundo, lo que, junto a su belleza innegable, le hicieron merecedor de ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC) hace casi un siglo. Por ello, es uno de los restos romanos más alucinantes que se pueden visitar hoy en día en toda Europa.
Las ruinas romanas de Augustobriga en Cáceres
El Templo de los Mármoles data del siglo II d.C y se ubicaba en el antiguo foro de la ciudad de Augustobriga, una de las urbes más importantes de la zona en tiempos romanos, ya que su situación estratégica servía para controlar el vado de Alarza, uno de los pocos lugares por los que se podía cruzar el río Tajo. Está construido con sillares de granito y tiene planta rectangular, mientras que las seis columnas (cuatro frontales y dos laterales) y el pórtico están en un estado de conservación excelso.
El curioso arco del frontón donde se emplazaba el tímpano dista bastante de los típicos templos romanos, lo que hace aún más especial a este alucinante enclave extremeño. Está situado en lo alto de un barranco, aunque esa no es su ubicación original, ya que la construcción del pantano sobre el que se erige obligó a desmontar todo el edificio y reconstruirlo piedra por piedra a escasa distancia.
La historia de la reubicación del templo de Augustobriga
Este maravilloso templo romano fue declarado BIC en el año 1931, mientras que más de un cuarto de siglo después, en 1957, comenzaron las obras del embalse de Valdecañas, uno de los más grandes de toda Extremadura. La construcción del pantano sumergió por completo el pueblo de Talavera la Vieja, que no era otro que la versión medieval de Augustobriga, aunque gracias a ese estatus conseguido 26 años antes, el monumento fue desmontado en 1963 para salvarlo de la inundación.
En un principio, el templo se volvió a erigir a unos seis kilómetros de su emplazamiento prístino, en el término municipal de Peraleda de la Mata, pero esa ubicación dio problemas y finalmente se volvió a desmontar y reconstruir en su situación actual, sobre un cerro junto al embalse que se encuentra cerca de la localidad de Bohonal de Ibor; desde entonces, ha dejado perplejos a todos los que se han acercado hasta allí.