El pueblo de cuento navideño en Polonia que cuenta con el mayor laberinto de nieve
Al sur de Polonia, lejos de Varsovia y a menos de dos horas de la ciudad de Cracovia, se ubica uno de los lugares más especiales que se pueden visitar en el centro de Europa durante el invierno. A pesar de que casi nadie en España sepa de la existencia de esta joya congelada, la realidad es que se trata de un enclave tremendamente especial, ya que se trata del laberinto de nieve más grande de todo el globo terráqueo.
Conocido como Snowlandia, este espectacular enclave se ubica en la ciudad de Zapokane, en la zona más meridional del país; de hecho, está a tan solo unos pocos kilómetros de la frontera con Eslovaquia, y se ubica dentro de un gigantesco complejo navideño que es uno de los grandes centros neurálgicos de la nación durante las últimas semanas del año. Por ello, puede ser una gran opción para hacer una escapada en Navidad y disfrutar de una experiencia única.
Snowlandia, un laberinto congelado al sur de Polonia
El laberinto de nieve de Snowlandia es el más gigantesco del mundo con más de 2.500 metros cuadrados y fue levantado por primera vez en el año 2016 con miles de bloques congelados. Los pasillos de este enrevesado enclave miden más de un kilómetro, mientras que las paredes heladas que los flanquean alcanzan los dos metros de alto, creando un sublime lugar en el que disfrutarán tanto los más pequeños como los adultos.
Los intrépidos que se atrevan a adentrarse en este laberinto tendrán que encontrar el camino entre grandes muros de hielo hasta encontrar el premio, que no es otro que una plataforma elevada desde la que se pueden tener unas vistas panorámicas de todo el nevado entorno del Parque Nacional Tatra. Quienes lo consigan, podrán contemplar todo este impresionante complejo que se erige cada año en esta localidad polaca.
Eso sí, el laberinto de Snowlandia no es lo único que se puede hacer en este apasionante mundo mágico en Zakopane, ya que a los pies de la pista de salto de esquí Wielka Krokiew, también se instala un iglú con increíbles esculturas heladas y un tobogán. Desde luego, se trata de uno de los recintos navideños más peculiares que se pueden visitar en Europa, y por ello es una gran alternativa para viajar en Navidad. La mejor manera de llegar a él es coger un vuelo de España a Cracovia y después montarse en un tren hasta Zakopane para poder conocerlo.