El primer pueblo de Baleares distinguido como Pueblo Mágico de España: naturaleza, calas de agua turquesa y lleno de tradiciones

Las Islas Baleares ya tienen una localidad dentro de la conocida lista de los ‘Pueblos Mágicos de España’, y es que el municipio de Ferrerías acaba de conseguir dicha condecoración. Esta preciosa localidad enclavada en la isla de Menorca es sin duda merecedora de tal reconocimiento, ya que es una de las más especiales de todo el archipiélago, tanto por arquitectura como por naturaleza y por la propia cultura local.

Este municipio de algo más de 5.000 habitantes entrará a formar parte del catálogo a partir del próximo año 2026, gracias en parte a las casas de fachada blanca que copan su casco urbano, aunque son muchas más las razones por las que esta localidad menorquina ha conseguido esta distinción. La mejor manera de descubrirlas es haciendo una increíble escapada a la isla y deteniéndose una mañana en este magnífico pueblo.

Ferrerías, un tesoro por descubrir en Menorca

El blanquecino casco urbano de Ferrerías se ubica a solo 20 minutos en coche de Ciudadela, y paseando por sus preciosas calles, como la del Pont, la de Sant Joan de Dalt o la de Ses Mongues, se pueden encontrar tesoros arquitectónicos como la Iglesia de San Bartomeu, que data del siglo XVIII y se levantó siguiendo los cánones del estilo neoclásico. Tampoco hay que perderse la plazoleta Llambordes y la antigua pescadería, así como las Fonts de Prop, el antiguo aljibe de la localidad.

Además, el municipio mantiene vivas varias tradiciones que no hacen más que incrementar su encanto, algo que se puede comprobar en las ferias artesanales que se instalan en el pueblo durante el año y que ejemplifican la importancia industrial que ha tenido durante décadas. Esta villa es conocida especialmente por la fabricación de calzado, que se ha convertido en un reclamo turístico más de esta apasionante población.

El pueblo de Ferrerías está ubicado en la Reserva de la Biosfera de Menorca, por lo que los enclaves naturales que hay cerca de él son excelsos. Desde las montañas que se erigen imponentes justo alrededor de su casco histórico hasta playas idílicas a orillas del Mediterráneo, como Cala Galdana (sin olvidar sitios como barranco de Algendar), los excelsos parajes hacen de esta villa toda una joya que no se puede obviar si se viaja a la isla.

Todo ello ha hecho que el municipio entre a formar parte de la red de ‘Pueblos Mágicos de España’, algo más que merecido. De esta manera, esta localidad recibirá un impulso turístico bien ameritado, y es que se trata sin duda de una de las poblaciones más especiales de las Islas Baleares y un lugar perfecto para desconectar.