El pequeño pueblo de Francia lleno de joyas medievales donde murió Roland Garros en combate

Roland Garros es uno de los Grand Slams más especiales del año, sobre todo por el hecho de ser el único que se juega en tierra batida. El torneo de París ha sido siempre uno de los favoritos de los tenistas de España, con un Rafa Nadal que dejó su impronta en la Phillippe Chatrier hasta 14 veces y un Carlos Alcaraz que ya la ha dejado dos (entre otros), y además tiene la particularidad de ser el único que recibe su nombre de una persona que existió en la realidad.

Ese hombre fue un piloto de aviación galo de la Primera Guerra Mundial que murió en combate y que está enterrado en un pequeño pueblo del norte de Francia, a unas dos horas y media en coche del complejo donde se celebra el segundo Grand Slam del calendario. Esa localidad no es otra que la de Vouziers, que cuenta con un pintoresco casco urbano y puede ser un destino perfecto para quienes visiten la capital francesa y quieran hacer una excursión que no sea visitar el Palacio de Versalles.

El pueblo de Vouziers se ubica en el departamento de Ardenas, perteneciente a la región de Gran Este, y cuenta con unos 3.800 habitantes viviendo en su precioso casco urbano. Está atravesado por el río Aisne y su origen se remonta, al menos, al siglo XIII, y ha sido en numerosas ocasiones un campo de batalla en diferentes conflictos bélicos, sobre todo durante la Primera Guerra Mundial; entre los combatientes no solo estaba el propio Roland Garros, sino también Tomáš Masaryk, el primer presidente de Checoslovaquia.

La localidad cuenta con un amplio patrimonio religioso, entre el que destaca la Iglesia de Saint-Maurelle, con una peculiar fachada renacentista con tres portales, así como la de San Mauricio. Además, en los distintos núcleos de población que también forman parte del pueblo se pueden ver más templos de una belleza innegable. Eso sí, la principal atracción turística de la villa es sin duda la tumba de Roland Garros, que lleva sepultado en Vouziers más de un siglo.

El piloto fue derribado por un avión alemán el 5 de octubre de 1918, apenas un mes antes de que se pusiera fin al conflicto bélico. A pesar de que la aeronave del francés cayó en las cercanías de Vouziers, es en el pueblo donde se encuentra la tumba del héroe de guerra que da nombre al torneo de tierra batida más prestigioso del mundo del tenis. Son muchos los que se acercan a la localidad solo para poder ver la sepultura de uno de los nombres más conocidos del deporte, a pesar de que no tuvo nada que ver con el mundo de la raqueta.

El torneo de Roland Garros fue nombrado en su honor en 1928, 15 años después de que fuera el primer piloto de la historia en volar sobre el Mediterráneo sin escalas. Para poder ver su sepultura si se está en la ciudad de París, se puede coger un tren desde la Gare de l’Est hasta Rethel, en un trayecto que dura poco más de una hora. Los precios de los billetes rondan los 40 euros por persona.