El paraíso está en Río de Janeiro: paisajes tropicales, aguas turquesas y sin carreteras ni coches
Si estás planeando un gran viaje fuera de España, con sus contrastes e increíble diversidad, Brasil es el destino perfecto. En el país más enorme de América Latina podrás desconectar de todo en medio de una exuberante naturaleza y, sobre todo, disfrutar de playas increíbles, como las que se encuentran en Isla Grande, un retiro paradisíaco que es un mundo a parte. Casi sin turismo extranjero, su mejor carta de presentación son sus 106 playas y calas a las que se llega a pie, caminando entre la selva, en bicicleta o, de forma exclusiva, en un pequeño bote. En sus carreteras sin asfaltar no te cruzarás con vehículos (solo los oficiales) y lo que verás son gente en chanclas (o incluso descalza), bares junto al mar y pequeños alojamientos.
Una isla con un estilo de vida muy particular
Hay lugares que no se pueden describir con palabras y que solo comprenden los quien tiene el privilegio de visitarlos. Si eres uno de los afortunados, durante los días que pases en Isla Grande tendrás a tu alcance playas de arena blanca bañadas por aguas cristalinas y enormes espacios preservados de selva virgen donde podrás realizar senderismo sin cruzarte con nadie. Y todo ello en un ambiente tranquilo, sosegado y muy singular, ya que la isla carece de carreteras, y por tanto, de vehículos, lo que la hace todavía más atractiva.
Ambiente rural y calles de arena y piedras
Vila do Abraão es el pueblo principal y la puerta de entrada a este edén tropical. Está ubicado en la costa noreste de la isla y es uno de los mejores lugares para alojarte en alguna de sus encantadoras pousadas. Con sus coloridos edificios y sus calles sin asfaltar, este pintoresco lugar es la base ideal para recorrer la isla y seguro no te costará nada adaptarte al ritmo local. Y aunque de día muestra su ambiente más relajado y acogedor, al caer la noche la localidad se transforma con los sonidos de samba y bossa nova en sus locales nocturnos frente al mar.
Seguro que durante el recorrido por el pueblo quedarás atrapado por los aromas del marisco a la brasa. Encontrarás bares y restaurantes donde además de disfrutar de las capiriñas, podrás probar la cocina local, con un plato estrella: la tradicional moqueca, un guiso de marisco que es muy popular en la zona.
Recorriendo la isla a través de sus trilhas
Uno de los mejores planes es realizar alguna de las numerosas rutas de senderismo que terminan en amplias playas desiertas, encantadores pueblecitos de pescadores e incluso cascadas. Estos senderos o trilhas cruzan de una parte a otra la isla en medio de paisajes de película.
Praia de Lopes Mendes, una de las mejores playas de Brasil
Está claro que uno de los grandes atractivos de esta isla son sus playas, pero tiene tantas que es imposible verlas todas en solo unos días, con lo que te recomendamos no perderte la que para nosotros es la joya de este destino: la de Lopes Mendes. Por uno de los senderos que parten de Vila do Abraão podrás realizar una de las rutas más impresionantes de Isla Grande con dirección a esta playa reconocida como una de las más espectaculares del mundo. Para realizar el trayecto tendrás que emplear unas tres horas de caminata a través de la densa selva atlántica. La llegada será recompensada con un buen chapuzón en esta playa virgen de arena blanca y más de 3 kilómetros de largo, que además, es un imán para los surfistas, ya que sus aguas cuentan con potentes olas.
Por cierto que en el camino por la trilha hacia la Playa de Lopes Mendes también podrás hacer un alto en Praia de Palmas, un bonito arenal con un pequeño muelle y ambiente de puro relax.
Y si después de la intensa jornada por la selva no te encuentras con fuerzas para desandar el camino, no te preocupes porque puedes coger un barco taxi para regresar a Vila do Abraão.
Cómo llegar a Isla Grande
Esta isla, que fue una antigua prisión y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra muy cerca de Río de Janeiro (a tan solo 150 kilómetros), con lo que es perfecta para una escapada de tres o cuatro días si tienes previsto visitar la ciudad carioca. Lo primero es llegar a la ciudad de Angra dos Reis, para después cruzar en barco o lancha rápida hasta Vila do Abraão. Y luego para moverte por la isla, además de caminatas a pie, la opción más popular es tomar alguno de los wáter taxis colectivos que conectan Abraão con las playas más cercanas.
Y aunque cualquier momento es bueno para pisar este paraíso, te recomendamos viajar entre los meses de diciembre a marzo, ya que los días son más largos y podrás sacarle el máximo partido a las playas y las excursiones.