El espectacular bosque de Navarra con un antigua fábrica de armas que parece el escenario de una película

La Comunidad Foral de Navarra está repleta de entornos naturales de una belleza inconmensurable que son ideales para hacer una excursión por el norte de España en los meses de otoño, como demuestran a la perfección enclaves tan sublimes como la Selva de Irati o el Valle del Baztán. Otro claro ejemplo de ello es el Bosque de Quinto Real, ubicado al noroeste de la región y que se enclava en los valles pirenaicos.

Este impresionante hayedo de más de 2.500 hectáreas de extensión se encuentra en la zona más occidental de Navarra y es uno de los más importantes de toda Europa. Asimismo, está rodeado de leyendas y en su interior oculta espectaculares tesoros que muchos no se esperan encontrar en él, como una antigua fábrica de armas que añade todavía más misticismo a este extraordinario tesoro natural al sur de los Pirineos.

El Bosque de Quinto Real en Navarra

El nombre de este fantástico bosque tiene que ver con el antiguo Reino de Navarra, y es que recibe su denominación del tributo que cobraban los monarcas a los siervos en la Edad Media. Está atravesado por el río Arga y cuenta con una descomunal biodiversidad tanto de flora como de fauna, destacando los ejemplares de hayas y castaños que copan todo el entorno y los ciervos que se esconden tras ellos.

La mejor manera de llegar al bosque es acceder por el precioso pueblo de Eugi, la principal puerta de entrada a esta maravilla natural y que es una de las villas más encantadoras de toda Navarra. Tras explorar su pequeño pero apasionante casco urbano y quedarse contemplando durante unos minutos el embalse homónimo, es hora de adentrarse en este apasionante enclave que parece sacado de una película de Hollywood.

El mayor secreto del Bosque de Quinto Real son sin duda las ruinas de la Real Fábrica de Municiones de Eugi, una antigua factoría de armas que data del siglo XVIII y que a pesar de llevar más de 180 años abandonada, todavía mantiene ese misticismo que la envuelve, algo a lo que contribuye la vasta vegetación que la circunda. Se puede llegar a ella a través de una magnífica ruta de senderismo que discurre por parajes asombrosos.

Tanto la fábrica armamentística como el resto de maravillas que se esconden en el Bosque Quinto Real hace de este entorno una gran alternativa a la Selva de Irati, y si además se visita en otoño, se podrá explorar con los típicos tonos amarillentos de esta época del año, lo que hará la experiencia aún más especial.