El desconocido y fascinante pueblo medieval cerca de uno de los lugares más turísticos de Italia
A tiro de piedra de España, la Rivera italiana está repleta de famosos lugares a cual más bonito y exclusivo. Portofino o Santa Margherita Ligure con sus yates, hotelazos y experiencias ligadas al lujo son la viva imagen de ‘la dolce vita’ para unas vacaciones de ensueño. Y aunque parezca extraño, lo cierto es que en este paraíso mediterráneo todavía es posible encontrar nuevos destinos apartados de las multitudes y con un ambiente mucho más tranquilo. Poniendo la vista en el interior, Badalucco es uno de los mejores ejemplos: situado a tan solo 20 kilómetros de la turística San Remo y rodeado de montañas, este pueblo medieval ofrece un estilo de vida relajado, pero además, es tan hermoso e Imstagrameable que no deberías pasarlo por alto.
La joya de la Liguria italiana semiescondida
Te puede parecer pequeño, pero no te engañes porque en Badalucco no te faltarán lugares para visitar. Además, sus casas de piedra que bordean el río Argentina y se adentran en las montañas rocosas ofrecen una de las estampas más auténticas de la zona. Para descubrirlo no es necesario ningún itinerario, lo mejor es deambular sin rumbo entre sus calles de coloridas fachadas decoradas con flores y cerámicas donadas por artistas locales.
Cinco puertas medievales
Pero primero hay que cruzar el puente de piedra de Santa Lucia que se alza sobre el río (uno de los dos puentes románicos de la localidad) para adentrarnos en el centro histórico repleto de callejones tradicionales que dan a pequeñas plazas y con un importante patrimonio histórico y artístico. Eso sí, no sin antes tomar unas cuantas instantáneas porque desde aquí la vista de Badalucco es espectacular.
Son cinco las puertas históricas dan acceso a este pueblo medieval que se encuentra rodeado de olivares centenarios y que tiene en el aceite de oliva uno de sus principales joyas gastronómicas.
Badalucco, el pueblo de las paredes pintadas
Durante el paseo, entre fachadas con ropa tendida y arcos medievales, te irás encontrando con un museo a cielo abierto con las obras murales de artistas que han dejado plasmado su arte en las paredes. Y tiene su porqué, ya que Badalucco pertenece a la Asociación Italiana de Pueblos Pintados, que tiene como objetivo animar a los habitantes a decorar sus localidades para hacerlas más atractivas para el turismo. Y una vez en la Plaza del Duomo, dedica un tiempo a disfrutar de la Iglesia de Santa Maria Assunta y San Giorgio, un maravilloso ejemplo de arte barroco.
Arquitectura y miradores
Y si la naturaleza está omnipresente en Badalucco a cada paso que des, no menos impresionado quedarás con sus muestras de arquitectura. Entre iglesias y obras de arte, a las afueras del pueblo hay una visita que no debes perderte: la pequeña iglesia de San Nicolò, que se levantó en el siglo XVII sobre las ruinas del castillo. Y frente a ella: el Palazzo Boeri con su espectacular logia. Al encontrarse en un lugar elevado dominando el pueblo y con el impresionante Valle Argentino ante tus ojos, encontrarás que este lugar es uno de los mejores miradores de la zona.
Explorando sabores poco conocidos
Además de ser conocido por su aceite de oliva, Badalucco es también famoso por un plato que cuenta con casi cuatrocientos años de historia: el stoccafisso alla badalucchese. Un estofado muy sabroso que se elabora con piñones, nueces y aceitunas, entre otros ingredientes, y se cocina lentamente con una salsa que mezcla sabores de mar y tierra. Si vas a finales del mes de septiembre, podrás disfrutar del festival que se celebra en honor a este plato.
Cómo llegar desde San Remo
Si vas en coche, tan solo tendrás que recorrer 20 kilómetros desde esta turística ciudad, pero también hay autobuses (la línea 16) que conectan San Remo con Badalucco, tarda unos 50 minutos y cuesta unos 3 euros.
También puedes aprovechar para visitar el bonito pueblo de Bajardo que se encuentra a tan solo 11 kilómetros de esta localidad.